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Lo que el tiempo te da, el tiempo te lo quita. Así podríamos resumir el capítulo de esta semana, al que por cierto hemos preferido conservar con el título original Stormborn, ya que la traducción en nuestro país rotula el 7×02 como “Bajo la tormenta”, título que no le va mal pero que pierde el verdadero matiz de a quién hace referencia: Daenerys Targaryen de la tormenta, o lo que es lo mismo, nacida de ella.

Se nota que esta temporada se reduce a siete capítulos. Si bien la mayoría del 7×02 ha estado dirigida a plantear los futuros movimientos de cada trama (aún con ese aire situacional del primer episodio), la última secuencia ha dado la vuelta a la tortilla de un modo que deja poco tiempo a la reflexión. Pero es que, como decíamos, solo disponen de cinco capítulos para cerrar la temporada. Así que vamos allá con el recap (con spoilers), esta vez dividido por personajes, ya que el movimiento de unos y de otros dificulta la división por localizaciones.

Atención: Contiene spoilers

Daenerys

La tormenta arrecia sobre Rocadragón, tal y como lo hizo la noche en que nació Daenerys. La legítima reina de Poniente no se siente en su hogar, pero como bien le dice Tyrion, no tendrá que permanecer en dicha fortaleza por mucho tiempo. Es tiempo de cambiacapas, y el número uno es Lord Varys, siempre ofreciendo los secretos de sus “pajaritos” al mejor postor, que ahora es Daenerys. Ella evidentemente no se fía del eunuco y le deja bien claro cuál será su destino si la traiciona: chamuscarlo al más puro estilo Targaryen. Y, como eran pocos, llega Melisandre, que ahora que se ha quedado sin Stannis viene a regalarle los oídos con sus profecías a la Madre de Dragones. Es ella quien le dice que Jon Nieve, ahora Rey en el Norte, también jugará un papel importante en el futuro y la alienta a reunirse con él.

Más tarde, Daenerys, que está demostrando ser bien consciente de su mandato, les dice a unos decepcionados aliados que no tomará Desembarco del Rey directamente. La rodearán los ejércitos de Dorne, las Islas del Hierro y Altojardín. Mientras tanto, y para no causar recelo de libertadores extranjeros en la ciudadanía, su ejército de dothrakis e inmaculados tomarán Roca Casterly, el verdadero emplazamiento de la Casa Lannister.

Por último, y dentro de esta trama, llega el momento de la despedida de Gusano Gris y Missandei (porque esto es Juego de tronos y hay que cumplir la cuota de destapes).

Jon

Los cuervos funcionan que ni Correos. Por un lado, llega a Invernalia la invitación a Rocadragón. Eso sí, para que Jon no albergue (tanta) desconfianza, la nota está expresamente redactada por Tyrion (a quien recordemos, Jon ya conoce).

Por otra parte, más adelante llega también la nota de Sam hablando sobre el vidriagón que precisamente hay bajo la fortaleza que ahora ocupa Daenerys. La reacción de Jon es lógica: ir a reunirse con ella, ya que no solo necesitarán el preciado material para derrotar a los Caminantes Blancos, sino también aliados. Sansa y el resto de señores no están de acuerdo con que Jon deje el Norte solo, pero él está decidido a ir a reunirse con Daenerys en persona, así que deja a su hermana al cargo. Antes de irse, eso sí, advierte a Meñique de que no le ponga a la pelirroja una mano encima, pues desde lejos se le ven las intenciones.

Cersei

En Desembarco del Rey, Cersei y Jaime siguen preparándose para lo que viene e intentando ganarse aliados para su causa. Su última víctima: Randyll Tarly, el padre de Sam. Este parece muy honorable en un principio, rehusando traicionar su juramento a los Tyrell, pero cuando le dejan caer que podría convertirse en Guardián del Sur si ayuda a los Lannister, se le pone cara de importarle muy poco la lealtad.

Por su parte, de los creadores de “Te ayudo a volar el Septo por los aires”, llega el maestre Qyburn, que se trae entre manos una especie de ballesta gigante con la que liquidar a los dragones de Daenerys cuando sobrevuelen la ciudad. Habrá que verlo.

Arya

De camino hacia Desembarco, Arya hace un alto en el camino en la posada de Pastel Caliente. Se entera por su amigo de que los Bolton ya no poseen Invernalia una vez Jon les ganó la guerra. Tras unos instantes de duda, Arya decide dar media vuelta e ir al Norte en busca de su familia. En una escena posterior la rodean los lobos, presididos por una enorme Nymeria que, aunque parece reconocerla, se va por donde ha venido en lugar de quedarse con la ya no tan pequeña Stark.

Sam

Parece que Sam aguantará un poco más en la Ciudadela. Al fin y al cabo, ya ha alertado a Jon sobre el vidriagón y ahora es la única opción para librar a Ser Jorah de la psoriagrís. Sam se aferra a la esperanza de que los métodos para enfermedades raras recogidos en el libro de un maestre que casualmente murió de lo mismo, puedan funcionar con Jorah. Son métodos peligrosos y prohibidos (y no cabe duda de que son dolorosos), pero por intentarlo que no quede.

Theon

Con la última escena del capítulo llega la acción. Los Greyjoy fieles a Daenerys ponen rumbo a su misión junto a las dornienses, cuando Euron aparece para asolar sus barcos. Recuento: dos Serpientes de Arena muertas y otra capturada junto a Ellaria y Yara (esta última hecha presa ante la atónita visión de Theon, que entra en pánico y se lanza al agua en lugar de enfrentarse a su tío para ayudarla).

Con esto acaba el repaso, y a Daenerys se le presenta un plantel muy feo. Creía tenerlo todo en contraposición a los Lannister, pero parece que Euron hablaba en serio cuando le dijo a Cersei que le haría un regalo que no podría olvidar. Por de pronto se ha llevado a dos de sus aliadas, y en la promo lo vemos llegar como un héroe a Desembarco del Rey. Confiamos en que Daenerys, haciendo caso de los sabios consejos de la Reina de Espinas, será una dragona y sacará las garras.

En cuanto a Jon, su esperado cara a cara con la Madre de Dragones está a la vuelta de la esquina, pero lo que verdaderamente debería preocuparle es cómo va a encontrarse la situación en Invernalia a su vuelta. Como ya comentábamos la semana pasada, Sansa y Meñique tienen mucho peligro, y más cuando les han dejado vía libre en el Norte.

Con estas reflexiones y muchas ganas de un reencuentro Stark que parece estar cada vez más cerca, nos despedimos hasta la semana que viene. Os dejamos con la promo del 7×03: La justicia de la Reina.

Aitziber Polo

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Pisé el cine por primera vez a los dos años. Con siete vi cómo un cocodrilo gigante se zampaba una vaca entera de un bocado en Mandíbulas y empecé a leer a Stephen King. Y así me he quedado. Mi película perfecta tendría guión de los Coen, banda sonora de Zimmer + Horner y plotwist made in Shyamalan.

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