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El pasado día 9 se estrenó Gernika, la primera película rodada sobre este suceso histórico. Hemos tenido la oportunidad de entrevistar tanto a su director, Koldo Serra, como a su protagonista femenina, María Valverde, que nos han contado varias curiosidades acerca del rodaje.

María, en Gernika interpretas a Teresa, una mujer editora de la oficina de prensa republicana. ¿Ha sido tu papel más duro hasta el momento?

María Valverde: Es probablemente el personaje más maduro que he interpretado y bastante intenso, de peso. Sin duda estoy ante ese personaje que tiene una madurez y una capacidad de entendimiento de analizar a las personas. Teresa está desencantada y carente de ilusión porque no deseaba estar en ese puesto de trabajo, y de ahí su frustración. Pero el entorno social y el momento histórico impedían que ella pudiese hacer otra cosa. Se adapta y hace su trabajo lo mejor posible. Sin embargo, cuando recupera la ilusión es cuando todo se viene abajo. Mi personaje me ha aportado conocimiento y capacidad de entendimiento para los lenguajes. Cada papel es un reto y es como haber pasado otra prueba.

¿Cuál es la escena que más os ha costado en Gernika?

Koldo Serra: El bombardeo ha sido complicadísimo. Técnicamente era muy complejo, porque rodamos con efectos naturales y físicos, con humo, explosiones, fuego. Y sobre todo era complicado porque rodábamos en sitios naturales, reales. Al principio pensábamos en construir un decorado y en rodar en plató. Sin embargo, fue imposible y acabamos rodando en sitios habitados como Lekeitio, Artziniega y Barakaldo. En estos pueblos hemos entrado con todo: hemos tenido que escombrar las calles, meter fuego, humo… y tengo que decir que los vecinos han tenido una paciencia increíble. Técnicamente la escena que a mí más me gusta es la secuencia del baile. Es un plano secuencia de cuatro minutos. No había música, teníamos diez figurantes vestidos de esmoquin y todo tenía que salir perfecto. Tuvimos mucho tiempo para ensayarla y creo que salió a la toma 16, que fue la buena.

M. V. : Todas en las que hablaba euskera. (Risas) Los idiomas y el hecho de pasar del castellano al inglés y del inglés al euskera. Había momentos durante el rodaje en los que gente del equipo tenía que venirme al oído, decirme la frase en euskera y rodar enseguida. Era la única manera de hacerlo y que quedara bien.

Así que a María lo que más le costó fue el tema del idioma. Koldo, el manejo de los idiomas nos ha recordado a la película Malditos bastardos. Cuéntanos por qué decidiste rodar de esta manera.

K. S. : Tuvimos mucha suerte en el momento en el que Sony nos dijo que perfectamente podíamos rodar en los dos idiomas originales. El poder enfrentarnos a una película como Gernika donde los extranjeros hablan en inglés, los locales hablan en castellano y euskera y donde los alemanes hablan en alemán para mí es maravilloso, porque enriquece la historia. En este caso, María Valverde e Irene Escolar son dos chicas madrileñas que han hecho de vascas, así que ambas tuvieron una coach que les ayudó mucho fonéticamente para aprender euskera. Además, no es que fuera euskera del fácil, sino que era el euskera vizcaíno y del año 37. Sé que lo han pasado mal, pero creo que el resultado es estupendo y que funcionan muy bien las dos. La pena es que mayoritariamente la película se estrena doblada, como en Malditos bastardos. Los pases anteriores al estreno eran en versión original y la gente lo agradeció muchísimo.

Resulta curioso que no encontremos dentro del cine ninguna película sobre la temática Gernika.

M. V. : Cierto. Ni en el cine español ni en ningún otro. Somos unos privilegiados por haber tenido la posibilidad de hacer una historia sobre el bombardeo de Gernika, y no será la última. Las guerras nos dan mucho juego a la gente del cine: se crean historias y se recrean el trasfondo es una guerra, como ocurre por ejemplo en Estados Unidos, donde utilizan la II Guerra Mundial. Esto da pie a rodar miles historias. Tengo tres historias de la guerra civil y ninguna tiene nada que ver con la otra. De alguna manera, el público tiene que quitarse esa venda que tiene respecto a la guerra civil como tema y disfrutar de lo que estamos enseñando.

K. S. : Lo primero que pensé es que se habían hecho tres o cuatro películas, porque es un hecho histórico muy dramático, muy trágico y tiene que haber. Y resulta que uno investiga en internet y no encuentra nada, no se ha hecho ninguna película sobre Gernika. Sí es cierto que se hizo una TV movie para ETB, la televisión vasca, que consistía en dos episodios, y se hizo a raíz del 75 aniversario, pero en 79 años no se ha hecho ninguna película sobre ello y ahora estrenamos la nuestra. Pero es raro, la verdad.

Koldo, tanto tu anterior película como Gernika están ambientadas en Euskadi y cuentas con actores internacionales. ¿Coincidencia?

K. S. : Sí, parece como que estoy encasillado en rodar películas internacionales con actores internacionales en euskera. Y no ha sido nada premeditado, sino que ha coincidido que los dos proyectos se han rodado con actores de fuera y, además, en inglés y en Euskadi. Espero que la siguiente sea en castellano y ambientada en otro sitio que no sea Euskadi (Risas). La verdad es que me encanta rodar en casa. Es un placer por ejemplo traerse a Gary Oldman a San Sebastián. No hay nada como rodar y dormir en tu casa. Para mí eso es algo maravilloso, porque cuando ruedas fuera duermes en hoteles, y en este caso después del rodaje puedo irme a mi casa y desconectar el fin de semana, lo cual es grandioso.

Koldo, ¿nos puedes adelantar alguno de tus proyectos?

K. S. : Estoy moviendo tres proyectos muy dispares. Por un lado, estoy intentando retomar aquella Perros muertos de la que hice un teaser con Hugo Silva y se quedó en el camino. Luego ando con otro proyecto más grande que Gernika que estoy empezando a mover, y otro que tiene más que ver con el cine de atracos al estilo de Tarde de perros de Sidney Lumet.

Gabriela Rubio

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