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El Palomitrón - Miranda July

Miranda July es una artista, actriz, escritora, música y directora de cine estadounidense que obtuvo una gran repercusión con su debut cinematográfico Tú y yo y todos los demás. Como muchos artistas independientes norteamericanos, pasó una etapa de su vida en Portland, Oregón, antes de mudarse a Los Ángeles para desarrollar su carrera como directora de cine.

Su versatilidad como creadora se manifiesta en numerosas performances, proyectos multimedia, obras literarias, cortometrajes y largometrajes. Toda su obra está impregnada de la particular personalidad de la artista, a quien es difícil desasociar de sus propios personajes, especialmente los que ella interpreta.

July es autora del fantástico libro de relatos Nadie es más de aquí que tú (Seix Barral, 2007), en el que su imaginario se expande por una amplia variedad de peculiares personajes, todos unidos por una cierta angustia vital. Al igual que en su cine, en su obra literaria se percibe la obsesión por crear situaciones de implicación colectiva, en una especie de constante alegato por una sociedad más cívica.

En 2015 publica su primera novela El primer hombre malo (Literatura Random House), protagonizada por una mujer de cuarenta y pocos años que trabaja en una ONG en la que edita vídeos de autodefensa para mujeres. No faltan marcas de la casa como su habitual hipsterismo, mezclado con pequeñas dosis de costumbrismo y una protagonista alter ego de la autora.

La July cineasta

Miranda July ha escrito, dirigido y protagonizado varios cortometrajes y dos largometrajes. En sus primeros cortos como guionista o directora ya se pueden apreciar claramente sus inquietudes como autora, como en el entrañable Are you the favourite person of anybody?, dirigido por Miguel Arteta.

Tú y yo y todos los demás (2005)

Tú y yo y todos los demás - El Palomitrón

Una artista trabaja como conductora de un taxi para personas mayores mientras intenta hacerse un hueco en el mundo del arte contemporáneo. A su vez, un vendedor de zapatos trata desesperadamente de captar la atención de sus hijos tras haberse separado de su mujer. Aunque ambos están preparados para recibir amor, en el momento que les surge la oportunidad las cosas no resultan ser tan fáciles.

Tú y yo y todos los demás habla de las relaciones entre niños y adultos y habla de la búsqueda desesperada del amor. Una solitaria directora de museo, una niña obsesionada con su ajuar, dos quinceañeras explorando los límites del sexo, dos hermanos cuyo nexo de unión es un ordenador y un pervertidor de menores son algunos de los personajes que componen este luminoso y poético puzle narrativo. Todos buscan torpemente el amor, apropiándose de las pocas herramientas que encuentran en un entorno más favorable al individualismo que a las relaciones cálidas.

Miranda July aprovecha su experiencia previa para llenar la película de piezas artísticas y dotarla de originalidad sin que en ningún momento se perciban las costuras. Todos los pequeños elementos que componen la cinta (humor, performance, historia de amor, retrato de la infancia, música) están elegidos con equilibrio y precisión, creando una obra redonda que obtuvo importantes reconocimientos en 2005.

Con una Cámara de Oro en Cannes y el Gran Premio del jurado en Sundance, la película se paseó por bastantes festivales y dejó muy buen sabor de boca en todo el mundo.

El futuro (2011)

El futuro - El Palomitrón

El futuro vuelve a explorar la búsqueda del sentido de nuestras propias vidas que ya pudo verse en los personajes de Tú y yo y todos los demás. Una pareja de treintañeros decide adoptar un gato herido. El centro de acogida tiene que tenerlo en observación hasta que se cure una de sus patas y les da un plazo de 30 días para volver a recogerlo. Si se pasan la fecha, el animal será sacrificado.

La vida rutinaria de ambos es algo frustrada y muy alejada de las expectativas que se habían creado años atrás. Así que deciden aprovechar esos 30 días antes de tener al gato a su cargo para hacer el mejor uso posible de su libertad.

La cinta refleja la desilusión de los protagonistas, que viven aletargados y muy lejos de haber alcanzado sus metas personales. Él (Hamish Linklater) es teleoperador y ella (la propia July) una profesora de baile para niños. La autora aprovecha su alter ego para hablar de la crisis creativa de los artistas, el compromiso con el espectador y el síndrome del impostor.

La insoportable asunción de ser mediocre es una constante en la obra de July, que acostumbra a hibridar su cine con las artes performativas y el videoarte.

Precisamente la escena de la camiseta, así como la voz en off del gato como hilo de narración vienen de Cosas que no entendemos y de las que, definitivamente, no vamos a hablar, la primera performance que July presentó tras el éxito de su debut cinematográfico.

De momento no hay nuevos proyectos de largometraje anunciados por la cineasta, que ha pasado los últimos años desarrollando más su faceta literaria y multimedia. Con un ritmo frenético de actividad, es fácil seguirle la pista gracias a su newsletter o su cuenta de Instagram.

Fon López

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