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Rodrigo Sorogoyen y Antonio de la Torre en El reino - El PalomitrónEl rodaje acaba de concluir, pero en El Palomitrón ya hemos podido ver un avance exclusivo de lo que Rodrigo Sorogoyen (Stockholm, Que Dios nos perdone) se trae entre manos. Se trata de El reino, thriller protagonizado por Antonio de la Torre en el que también actúan Bárbara Lennie y Ana Wagener, entre otros. Hemos tenido ocasión de hablar con ellos y con la guionista Isabel Peña durante el Festival de San Sebastián, plácidamente sentados en una carpa junto a la playa de la Zurriola, y esto es lo que nos han pedido adelantar.

Primero se sientan con nosotros Antonio de la Torre y Ana Wagener, caña en mano y pintxo en plato, visiblemente orgullosos de este nuevo proyecto.

“La llegada de la crisis hace que la gente tome conciencia de lo que en realidad lleva tiempo pasando en este país”, relata Antonio de la Torre, que en El reino interpreta a un político que ve como su carrera en constante ascenso se ve frenada por un escándalo de corrupción. “El hecho de que se produzca un cambio generacional en el cine, con gente como Rodrigo e Isabel, que están en la treintena, también ayuda a que se pueda hablar de estos temas que antes quizás no se trataban con la misma conciencia social”, añade Ana Wagener.

El reino se plantea como un thriller, un género más accesible para el gran público. “Es un thriller político que acaba convirtiéndose casi en una película policiaca donde el antihéroe acaba transformado en un James Bond, sigue Wagener, que añade: “La política es un pozo sin fondo: lo mismo puedes contar una historia de amor dentro de un contexto político que marcarte una historia de atracos”. De la Torre advierte del riesgo de abordar estos temas: “Existe la posibilidad de que te salga una obra panfletaria, maniquea, y por eso es fundamental no abordar los temas, especialmente estos tan peliagudos, desde un punto de vista único; hay que saber plasmar la totalidad de los conflictos”. “No queremos enseñar a nadie con esta película lo que hay que hacer y lo que no”.

Antonio de la Torre explica la clave de El reino: “La compasión con el derrotado. Antes de comenzar el rodaje vi una foto de un político encarcelado que se abrazaba a sus hijas en la entrada de la prisión y le dije a Rodrigo: ‘Esta es nuestra película’”.

Damos un respiro a Antonio y Ana, e invitamos a Bárbara Lennie a sentarse en nuestra mesa. Lennie no solo es una de las mejores actrices de nuestra cinematografía, sino que además vuelve a San Sebastián, lugar donde se inició el fenómeno Magical Girl (se alzó con la Concha de Oro a la Mejor película y la de Plata al Mejor director para Carlos Vermut), que acabó con un merecido Goya a la Mejor actriz.

Bárbara Lennie - El Palomitrón

“Mi personaje en El reino no tiene una gran presencia en pantalla, pero tiene una importancia capital en la historia”, dice antes de añadir que: “Rodrigo e Isabel escriben muy bien, se implican mucho en la historia y saben qué enfoque puede ser el más atractivo para el público”. En la película, Bárbara interpreta a una periodista que investiga la trama en la que se ve implicado el personaje de Antonio de la Torre. “Para preparar el papel nos reunimos con Ana Pastor, entre otras periodistas, y esto resultó de una ayuda inestimable para comprender el oficio y dedicación de estas profesionales”.

Bárbara Lennie también puede presumir de estrenos para 2018, ya que además de El reino estrenará Todos lo saben, del doblemente oscarizado Asghar Farhadi (Nader y Simin, una separación), junto con Penélope Cruz y Javier Bardem, y Petra, del barcelonés Jaime Rosales. “Estoy muy satisfecha con el momento artístico que estoy viviendo, pero lo que me interesa no son los grandes nombres, sino las grandes historias. Creo que el cine español está dando una cosecha de excelentes directores y contadores de historias, que es algo de lo que, al final, nos beneficiamos todos”, dice Lennie.

Bárbara se levanta y cede su asiento a Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña. La primera pregunta es inevitable: ¿por qué se ha tardado tanto en este país en hablar de la corrupción en la clase política?

Sorogoyen lo tiene claro: “A los contadores de historias a veces tarda en calarnos algo, o igual es que tardamos en atrevernos a contarlo. Hay un tiempo para encajar piezas y hay también un miedo lógico a hacer una película que se politice y que, como consecuencia, espante a ciertos espectadores o los disuada de ir al cine a verla”.

EL REINO: CHARLAMOS CON RODIGO SOROGOYEN Y SU REPARTO

Rodrigo e Isabel han ido de la mano durante gran parte de su carrera. “Nos conocimos en la escuela de cine, pero entonces ni siquiera llegamos a encajar”, explica Sorogoyen. “Ella iba a primero y yo a segundo, y nunca llegamos a tener una conversación extensa. Hasta que un encuentro azaroso en la calle lo cambió todo. Yo trabajaba en Impares (serie de televisión que se emitió entre 2008 y 2010) y había oído que buscaban mujeres guionistas, así que se lo comenté a Isabel… ¡y míranos ahora!”.

“Este hombre me cambió la vida”, añade Isabel Peña. “Mandé una prueba terrible a Impares, pero me cogieron a pesar de todo. Seguro que porque Rodrigo me facilitó la entrada… Si es que somos unos corruptos”, bromea. “Empezamos en la tele y en medio de esa locura hubo un entendimiento. Un día me habló de un cortometraje que tenía en mente sobre un chico y una chica que recorren la ciudad de noche. Aquel corto derivó en un largo titulado Stockholm”.

Stockholm se estrenó en 2013. Tres años después volvieron a unir fuerzas para escribir el guion de Que Dios nos perdone. Rodrigo Sorogoyen se sorprende al repasar los datos: “¿Nos conocemos desde hace 10 años y solo hemos hecho tres películas? Hay que darle caña a esto, Isabel”, bromea.

Que Dios nos perdone se alzó en 2016 con el premio del Jurado al Mejor guion en San Sebastián. “Es precioso que nos den un premio a guion. No solo porque formar equipo con Isabel es maravilloso, sino porque es un premio a algo que es la base de todo, algo que se origina en una habitación cerrada entre nosotros”, comenta el director. “No entiendo cómo no hubo más premios a la dirección de aquella película”, añade la guionista.

Son conscientes de que los premios en festivales de cine no te solucionan el recorrido de tu película: “Este tipo de premios no resultan de gran ayuda en cuanto a la trayectoria comercial de la película, aunque evidentemente aportan otras cosas: alegría personal, reconocimiento, prestigio… En fin, todo lo que no es taquilla”, dice Sorogoyen.

¿Recuerda Rodrigo Sorogoyen qué película se alzó con la Concha de Oro el año en el que ellos obtuvieron la Concha de Plata al Mejor guion? Responden al unísono: Yo no soy Madame Bovary. Son los únicos cineastas de entre todos los que hemos entrevistado que han sabido responder a esta pregunta.

Una película de Sorogoyen solo puede ser una buena noticia, y por lo visto en el adelanto de El reino, los espectadores tienen una cita ineludible en 2018. Quedamos agradecidos a todo el equipo por su tiempo, cariño y ganas de conversar, y esperamos impacientes la llegada de una película que promete sacudir la conciencia política a base de thriller e intriga.

Alex Merino

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