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ZACK SNYDER ha demostrado a lo largo de sus cinco largometrajes, y no cuento PLAYGROUND (1990) porque no la he visto, que su talento visual es muy superior a su capacidad narrativa. Esta descompensación no se nota mucho cuando vemos 300, GA´HOOLE, o AMANECER DE LOS MUERTOS VIVIENTES, filmes con argumentos lineales donde el director puede dedicarse a construir lenguajes visuales sin preocuparse mucho por la narrativa. Sólo cuando SNYDER intenta compilar y comprimir tramas corales en personajes, escenarios, y en tiempos, es cuando su talón de Aquiles se hace visible, lastrando sin remedio el resultado del producto.

Para abordar el segundo reboot  de superman WARNER ha orquestado una operación minuciosa y quirúrgica por su detalle. Han tirado la casa por la ventana para plantar cara a la todopoderosa MARVEL (DISNEY para que nadie se ofenda…) y presentar el buque insignia de la Liga de la Justicia, el equipo de super héroes que DC COMICS ha puesto encima de la mesa para hacer frente a Los Vengadores, equipo que no tenemos claro si finalmente verá la luz porque quitando a superman y batman, el resto de integrantes no son tan populares fuera de Estados Unidos, amén de que algunos de ellos lucen un poco desfasados (wonderwoman, aquaman…). Toda la plana mayor de WARNER está en EL HOMBRE DE ACERO. SNYDER en lo visual, NOLAN en labores de producción, GOYER en guion, ZIMMER en la B.S.O., una estrategia de MK. Inmaculada que ha buscado borrar de la mente del espectador la clásica y celebérrima saga, así como el patinazo (otro más) de BRIAN SYNGER omitiendo el nombre de “superman” en favor de “el hombre de acero”, y una reparto estudiado que cuenta con un semidesconocido CAVILL arropado por estrellas de primera línea.

 

MAN OF STEEL

 

Con todo esto, ¿qué nos encontramos? pues una nueva versión de superman titánica en su apartado visual que contrasta con un discreto guion, el más flojo que GOYER ha firmado en su corta carrera, junto al de BLADE: TRINITY. Da la sensación de que se ha dedicado la mayor parte del calendario de producción a idear el apartado visual, dejando en un segundo plano la historia, un aspecto peligroso porque si bien es cierto que nos enfrentamos a una historia que es ya parte de la cultura pop de varias generaciones y la historia es la que es,  el tratamiento que esperaba servidor era más parecido al BATMAN de NOLAN, no en su oscuridad, que no es el caso, pero sí en su profundidad. SNYDER  acierta a la hora de desarrollar KRYPTON agrandando la mitología del personaje con mucha efectividad y potencia visual, pero pierde el tino en todo lo referente a ese Clark que crece y es educado entre humanos. Su periplo vital, contado a través de flash backs, sólo esboza lo que ya conocemos, y renuncia a la originalidad capitulando ante situaciones que no sorprenden, y que en muchos casos, se limitan a describir comportamientos que el público ya presume como  inherentes a la personalidad de superman. En este apartado destacar la sobreprotección que la familia terrestre hace de Clark y sus habilidades hasta desembocar en una secuencia (la muerte del padre) carente de toda lógica humana, y ya me diréis si el que escribe estas líneas es el único que lo ve así.

 

MAN OF STEEL

 

 Esta deshumanización del personaje, más cercana a la divinidad que al protector, es el motor de una segunda parte donde el festival de efectos especiales se dispara, acompasado por una estridente B.S.O., con el único objetivo de ofrecer más y más en pantalla. En su lucha contra el mal que amenaza una especie inferior, el hombre de acero demuestra que el fin justifica los medios, y así no duda en reventar, literalmente, una ciudad en su lucha contra el general ZOD,(esto lo hace batman en Gotham y ya puede empezar a correr…) en varias secuencias que harán que el propio ROLAND EMMERICH visione la peli varias veces, con papel y boli.

 

MAN OF STEEL

 

En el reparto nada destacable. RUSSELL CROWE hace lo que puede y HENRY CAVILL se salva por los pelos. Mención especial a KEVIN COSTNER, que sigue empeñado en hacer cine, y a  AMY ADAMS, que supera todas las expectativas y firma sin sonrojarse la peor interpretación de Lois Lane de la historia.

Puesta de largo de un superman ideado y pensado para las nuevas generaciones, y ocasión de oro perdida para reconciliar el personaje con los espectadores más veteranos. Obligamos su visionado en cine, porque aunque esté a años luz del BATMAN de NOLAN, sí se acerca más y mejor que otras propuestas análogas al entretenimiento de LOS VENGADORES.

 

LO MEJOR:

  • La acertada recreación y ampliación de la mitología natal de superman. Visualmente excelente.
  • Los efectos especiales y lo bien que lucen los 225 millones de presupuesto.
  • Tenemos fe en que la propuesta mejore en futuras entregas. Todo parece un tour de forcé para alcanzar un punto en la trama (superman incorporándose al daily planet) que servirá para enfocar con más tranquilidad las aventuras de Clark en la tierra.

 

LO PEOR:

  • La secuencia en la que el padre de superman muere. Increíble nos pongamos como nos pongamos.
  • El tratamiento aventurero, más cercano a Lara Croft que a una periodista, del personaje de Lois Lane.
  • La certeza que nos invade de que se ha descuidado el guion en pro del apartado visual.

 

Alfonso Caro

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