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4K ultra hd sony. el palomitrónHan pasado ya once años desde que Sony Pictures Home Entertainment lanzó la primera película del mundo en formato Blu-ray, y lejos de acomodarse, el gigante japonés sigue investigando y desarrollando su tecnología para que la experiencia de visionar el cine en casa sea cada vez más espectacular.

El pasado 2 de noviembre, la compañía lanzaba al mercado su primera tanda de títulos en formato 4k Ultra HD Blu-ray, la vanguardia de un extenso catálogo que poco a poco encontrará su lugar en los puntos de venta habituales. Parece que en Sony están por la labor de apostar por un formato que, sin duda, ofrece una calidad incomparable en imagen y sonido hoy en día.

Hace unos días tuvimos la oportunidad de visionar algunos títulos editados en este formato, y la verdad es que la experiencia superó nuestras recelosas expectativas. La nueva apuesta de Sony es sólida, y aunque prevemos que su penetración en el mercado doméstico va a ser bastante lenta, hay que reconocer que el salto cualitativo es notable, y esto cuando nos movemos en las ligas de la alta resolución no es moco de pavo.

Como no serán pocas vuestras preguntas, os hemos preparado este artículo para que estéis al tanto de por dónde van los tiros en la industria de entretenimiento cuando hablamos de cine en casa.

La tecnología 4k Ultra HD Blu-ray, ¿qué es?

Básicamente, es un formato que ofrece cuatro veces más resolución que el formato Full HD. Su tecnología HDR (High Dynamic Range) mejora notablemente sus colores, el contraste y, por supuesto, la definición. Y lo vais a notar sobre todo en los primeros planos, ya que al depurar las texturas no os vais a perder ningún detalle. Otro de los aspectos realmente conseguidos es la eliminación de fronteras gracias a su emulación de los rangos dinámicos del color, el brillo y el contraste. Es decir, es como si estuvierais allí, asistiendo a la acción en riguroso directo.

Todo este esfuerzo se ve perfectamente completado por el sistema de sonido Dolby Atmos (el mismo que monta Kinépolis en sus espectaculares salas dotadas de Laser Ultra), que trabaja los efectos de sonido de manera envolvente.

¿Qué películas se van a editar en este formato?

Sony ha diseñado una estrategia muy acertada, y no solo ha tenido en cuenta las novedades o su fondo de catálogo, algo que no nos pillaría por sorpresa, sino que también apuesta por la recuperación de los grandes clásicos populares de los últimos años para que los más nostálgicos puedan enfrentarse a sus recuerdos en las mejores condiciones. Su catálogo se alimentará progresivamente de estos tres grupos de títulos:

  • Estrenos: Con un precio de 29,95 €, la compañía japonesa editará sus novedades en el mercado doméstico en un combo que incluye también el título en Blu-ray.

El título elegido para la demo fue Infierno azul, y la escena, el ataque del tiburón. Una secuencia en la que destacan dos elementos por encima de todo: los rangos dinámicos de los colores y un sonido que literalmente te mete en el agua junto a la protagonista.

  • Restauración: Por ahora, Dentro del laberinto y Cazafantasmas son los títulos que han sido restaurados. Y atención porque el proceso de restauración es especialmente impresionante, porque la definición se multiplica, pero se respeta el formato fílmico original, para que estos títulos emblemáticos sigan gozando de su irresistible magnetismo. A un precio de 24,95 €, estos clásicos se editarán también en combo.

Pudimos visionar una escena de Dentro del laberinto y, efectivamente, el nivel de detalle es máximo, tanto que se pueden apreciar perfectamente detalles que hasta ahora había sido imposible detectar, como esos ojos, uno de cada color, de David Bowie en la película.

  • Catálogo: El fondo de Sony no es ninguna broma y resulta totalmente necesario tirar de él para garantizar la penetración de este nuevo formato.

El título elegido para el visionado fue Spiderman 2, en concreto su secuencia de apertura. Nunca hemos visto los colores del traje del hombre araña tan vivos. Otra gozada.

¿Qué supone este nuevo sistema?

Para el espectador son todo ventajas, eso está claro. Lo que está por ver es cómo va a lidiar con él la industria. Y es que cada nuevo avance de estas características supone un cambio total en la planificación de los rodajes. Aumentar a estos niveles la resolución obliga al uso de recursos que puedan defenderse con solvencia bajo los rigurosos estándares de calidad de este sistema. Tanto a la hora de rodar como en posproducción toca hacer los deberes y ponerse al día para estar a la altura. La llegada de la alta definición al cine doméstico ha (o debería haber) desterrado efectos especiales mediocres, ya que los trucajes que en una exhibición en sala de cine pueden pasar desapercibidos pueden ser detectados en un visionado doméstico si nos ponemos inquisitivos, mando en mano.

¿Qué necesito para ver una película en 4k Ultra HD?

Pues resulta imprescindible señalar que, hoy en día, se necesitan dos elementos obligatorios: un reproductor 4K y un televisor preparado para este sistema. Y lógicamente, todo esto siempre debe ir acompañado de un equipo de sonido a la altura. Esta confluencia de necesidades va a ralentizar la penetración de este sistema en los mercados, pero no parece que Sony tenga tampoco una premura especial. Las cosas, poco a poco, se hacen mejor, y mientras os decidís, la edición de muchos de sus títulos (novedades y restauración) se presenta en combo con Blu-ray.

¿Hasta dónde vamos a llegar?

Pues parece que con este sistema, la tecnología roza el rango dinámico del ojo humano, así que hay poco margen de mejora. Esto es lo que nos han comentado los expertos, pero cierto es que siempre oímos lo mismo, y ya suena el 8K. Sinceramente, no sabemos dónde estará el umbral, y la industria es la industria. Puede que mejorar estos niveles de calidad sea complicado, pero ya se encargarán de mejorar otro aspecto para abrir en un futuro nuevas líneas de negocio (siempre en 4k Ultra HD, por supuesto).

¿No hay ningún “pero”?

Claro que los hay, y no son nada novedosos. Básicamente el principal es, como apuntábamos más arriba, la necesidad de hacerse con reproductores y televisores preparados para este exigente sistema. No sudéis demasiado, porque los precios, lejos de los que pueda parecer en un principio, no están disparados, y progresivamente encontraremos este sistema en televisores y reproductores cada vez más económicos.

Pero el principal problema con el que nos encontramos, que no todo en esta vida podían ser halagos y aplausos, es el estratégico a la hora de conseguir una mayor penetración de mercado en el menor tiempo posible, porque las posibilidades de que el consumidor prepare una partida económica para hacerse con un reproductor que lea este sistema, que aún está sacando sus primeros títulos, las vemos muy remotas. Sony podía haber salvado este problema con comodidad incorporando un lector 4k Ultra HD a sus consolas Play Station de última generación (algo que no ha hecho por motivos que se nos escapan), aunque bien podemos sospechar que muchas veces la producción de este tipo de productos va muy por delante de la demanda y quizá sí lo hagan en un futuro no muy lejano, cuando empiecen a producir nuevas remesas o versiones. Desde luego, lo encontramos vital para el éxito del formato.

En cualquier caso, y a modo de conclusión, todo lo que sea destinar recursos para mejorar la experiencia doméstica debe ser recibido con la mejor predisposición por parte del consumidor. Con el tiempo, el sistema 4K Ultra HD pedirá su sitio a voces, porque visto lo visto, dar la espalda a este avance resulta como mínimo poco recomendable si lo que se busca es el máximo estándar de calidad, en imagen y sonido, a la hora de disfrutar de una sesión de cinefilia sin salir de casa.

Alfonso Caro

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