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Viola Davis

 

El anuncio de no asistencia a la inminente ceremonia de los Oscar por parte de algunos actores y directores afroamericanos ante la falta de diversidad étnica en las últimas dos ediciones está provocando quebraderos de cabeza a la Academia de Hollywood. SPIKE LEE o WILL SMITH (que sí estuvo nominado a los Globos de Oro por LA VERDAD DUELE)  son algunos de los que han confirmado que no acudirán el próximo 28 de febrero al Teatro Dolby en señal de protesta por su situación de discriminación.

Evidentemente, las nominaciones a los Oscar son la punta del iceberg en una industria en la que resulta mucho más sencillo sacar un proyecto adelante o protagonizarlo si eres hombre caucásico. Como bien apuntaba Smith en una entrevista para Good Morning America, “las nominaciones reflejan a la Academia, la Academia refleja la industria… y la industria refleja América“. Y es que el sueño americano es mucho más complicado de materializar si no naces con la genética adecuada.

 

Will Smith

 

Ha resultado bastante llamativo el contraste entre los nominados a los Oscar y los ganadores de los últimos SAG (Premios del Sindicato de Actores) por la cantidad de afroamericanos que vimos recoger las estatuillas, si bien es cierto que estos galardones premian también a intérpretes de televisión y solo IDRIS ELBA fue laureado por su interpretación de reparto en la categoría de cine (por BEASTS OF NO NATION, de NETFLIX). Y es que la televisión lleva años de ventaja al cine estadounidense en cuestión de diversidad no solo étnica, sino de género. Aunque estén lejos de llegar a la paridad, la diferencia cuantitativa de mujeres, afroamericanos y personas LGTBI en la dirección, escritura y desarrollo de proyectos de un sector respecto al otro es abismal, repercute en el reparto de papeles y se hace visible en la temporada de premios.

 

La relación causa-efecto

Que encontremos más diversidad entre los intérpretes premiados en series que en películas no es fruto de la casualidad. Para establecer una comparación más justa que con los SAG, nos hemos fijado en la última edición de los Emmy al tratarse de galardones otorgados por la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión estadounidense. En ellos hemos observado diferencias destacables en distintos aspectos: presencia de minorías étnicas en categorías de interpretación, varias mujeres en dirección y guion y menor diferencia de edad entre nominados y nominadas.

 

Lupita
LUPITA NYONG’O, última afroamericana en ganar un Oscar (2014)

 

Hay que tener en cuenta que en los pasados Emmy se contaron hasta 16 categorías de interpretación con, salvo excepciones, 6 candidatos en cada una. En total hubo casi 100 intérpretes nominados, de los cuales 8 hombres y 8 mujeres eran afroamericanos, representando alrededor del 15 % (se estima que la población afroestadounidense es del 13 %). La estadística sube hasta el 25 % si solo tenemos en cuenta a los ganadores: 4 intérpretes afroamericanos subieron al escenario a recoger su premio:

  • VIOLA DAVIS, Mejor interpretación femenina protagonista en drama por CÓMO DEFENDER A UN ASESINO
  • UZO ADUBA, Mejor interpretación femenina de reparto en drama por ORANGE IS THE NEW BLACK
  • REGINA KING, Mejor interpretación femenina de reparto en miniserie por AMERICAN CRIME
  • REG E. CATHEY, Mejor actor invitado en drama por HOUSE OF CARDS

 

Afroamerican Emmys Winners
Tres mujeres afroamericanas ganaron un Emmy en 2015

 

Tanto DAVIS como KING trabajaban en series creadas por afroamericanos (SHONDA RHIMES y JOHN RIDLEY, respectivamente) y ADUBA en una ficción desarrollada por una mujer (JENJI KOHAN),  interpretando además a un personaje homosexual. Que las personas que son responsables de crear los productos y participar en la elección del reparto pertenezcan a colectivos discriminados favorece la creación de personajes y la contratación de actores con perfiles más dispares.

 

Las mujeres, ese 50 % en situación de desigualdad

La presencia de mujeres nominadas en las categorías de guion y dirección sigue siendo ridícula (una sola guionista y directora de comedia, dos en miniserie o tv movie y una en cada categoría de drama), pero la cantidad de series desarrolladas por ellas al menos permite que sus actores y actrices se cuelen en categorías interpretativas y exista más diversidad.

 

JENNIFER LAWRENCE, de 25 años, nominada por 4ª vez a los Oscar
JENNIFER LAWRENCE, de 25 años, nominada por 4.ª vez a los Oscar

 

Al contrario, la total ausencia de directoras y guionistas en los Oscar (y en las grandes producciones de Hollywood en general) dificulta la búsqueda de papeles más potentes para las actrices, sobre todo si han superado determinada edad. Si no fuera por la presencia de CHARLOTTE RAMPLING, nominada por el filme 45 AÑOS y que acaba de alcanzar los 70, la edad de las candidatas sería bajísima. Aún así, la media es de 37 años y medio, diez menos que sus colegas varones. De las cinco protagonistas, tres son veinteañeras, mientras el más joven de todos los actores en ambas categorías es EDDIE REDMAYNE (LA CHICA DANESA), con 34 años. En los Emmy, la media de edad de las nominadas sube hasta los 48,9 años, unos cuatro puntos por debajo que la de ellos. No solo aumenta la presencia de mujeres mayores de 40 años, sino que se reduce la diferencia respecto a los hombres.

Los cuatro favoritos a ganar el Oscar son BRIE LARSON (26), ALICIA VIKANDER (27), LEONARDO DICAPRIO (41) y SYLVESTER STALLONE (69). Todos los años se suele producir alguna sorpresa que marca la diferencia respecto a otros galardones, pero los recambios oscilan en edades también muy dispares. Además, la desigualdad salarial entre hombres y mujeres en la industria sigue siendo alarmante. El comentado discurso de PATRICIA ARQUETTE (BOYHOOD) el año pasado al recoger su galardón incidía en este aspecto. Muchas compañeras se han sumado a la reivindicación.

La Academia de Hollywood ya ha reaccionado aprobando en su consejo una ampliación del número de mujeres y personas pertenecientes a minorías de aquí a 2020 y retirando la membresía a quienes no trabajen activamente en la industria en los próximos 10 años. El famoso creador televisivo RYAN MURPHY también ha anunciado la puesta en marcha de una fundación adherida a su productora para asegurar que al menos el 50 % de las personas que dirijan los episodios de sus series sean mujeres, minorías étnicas o personas LGTBI. El futuro de la industria pasa por alcanzar una mayor diversidad y el establecimiento de cuotas puede ser la mejor forma de lograrlo.

 

 

Fon López

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