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Mucho se ha hablado estas últimas semanas de THE MARTIAN, lo último de RIDLEY SCOTT, y muy bien. Se ha hablado de la vuelta del director a sus orígenes y de una historia que ya de por si resulta tremendamente atractiva. Y cumpliendo rigurosamente con las expectativas, THE MARTIAN convence de lo lindo y se gana un hueco por derecho propio en el subgénero del cine de supervivencia.

Con una promoción tan fuerte que algunos técnicos de la NASA vieron agua en algunas fotografías, THE MARTIAN se convierte en el film espacial del año y devuelve a su director el favor de un público que con toda la razón del mundo había perdido la fe en el director británico, especialista en montar tráilers muy sugerentes, y especialista también en machacar las expectativas generadas. Y es que si abrimos la puerta a los símiles, los seguidores de RIDLEY SCOTT tienen mucho en común con los aficionados al Atlético de Madrid, eternos sufridores que sienten, padecen y perdonan para celebrar con singular fervor las alegrías que por insistencia la vida les regala. Es difícil (o imposible) encontrar un director que haya decepcionado tanto y al que el público siga concediéndole oportunidades una y otra vez, esperando religiosamente esa obra maestra que les dé la razón y que compense toda su paciencia.

 

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Un público que tendrá que seguir esperando, pero que seguramente verá reforzada su fe visionando THE MARTIAN. Porque el último film de RIDLEY SCOTT es buen cine, sí, pero no supone el reencuentro con aquel visionario que firmase uno de los mejores arranques de carrera del cine moderno. THE MARTIAN podía haber sido dirigida con el mismo acierto por un buen puñado de directores porque la cinta adapta la novela homónima de Andrew Weird, un libro totalmente recomendable que sirve como materia prima para que DREW GODDARD, guionista que ha escrito episodios para las televisivas ALIAS, ANGEL, DAREDEVIL y PERDIDOS y que por tanto sabe muy bien lo que hace, le sirva a un caramelo a SCOTT que éste sabe aprovechar muy bien dotando a la historia de una fuerza visual, marca de la casa del director, apabullante.

THE MARTIAN es una historia de supervivencia que funciona en todos sus apartados y cumple todos los requisitos que se le piden a un film de esta naturaleza. Su estructura narrativa no tarda en presentar una situación que será el eje de toda la película y su protagonista, MATT DAMON, firma un trabajo excelente que nos hace olvidar sus insípidos minutos en INTERSTELLAR para invitarnos a compartir con él este nuevo canto al espíritu humano y su capacidad para adaptarse a los entornos más hostiles usando la inteligencia, para identificar los problemas y buscar sus soluciones y también para no perder la cordura y renunciar a capitular ante escenarios tan desalentadores. Junto a DAMON, una buena galería de secundarios de lujo que dan vida a las tramas paralelas, las que alimentan un tour de force para organizar un rescate impensable y a todas luces casi imposible.

 

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La historia en sí, la banda sonora, los efectos especiales, su fotografía, el reparto…nada desentona. THE MARTIAN es una cinta muy entretenida que se alinea con la reciente GRAVITY de CUARÓN (de la que también hereda esa conseguidísima flotación de los astronautas) para homenajear la fascinante capacidad de la vida para abrirse paso en las condiciones más adversas. Es un film que debe ser disfrutado en pantalla grande porque Marte nunca se ha trasladado con tanta fuerza (y belleza) al cine y es un film que debe ser disfrutado por toda la familia, porque más allá de los valores individuales que transmite el personaje de DAMON no duda en señalar la cooperación y el trabajo en equipo como único camino para que el ser humano siga progresando. Un mensaje que siempre es necesario recordar y difundir viendo cómo está el patio.

 

LO MEJOR:

  • Su fuerza visual. RIDLEY SCOTT tiene muy pocos rivales en este campo
  • Su sentido del humor
  • Toda su selección musical, pero especialmente ese temazo de David Bowie (Starman) acompañando una colección de planos espaciales.

LO PEOR:

  • Que no disfrutemos de este tipo de cine tan a menudo
  • Todos los artículos que nos esperan criticando los errores científicos de la película. ¿Tan difícil es comprender que el cine necesita su propio lenguaje y que si se respetase todo al milímetro sería imposible concebir cualquier película de este género?

 

Alfonso Caro

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