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Ya se sabe: Hollywood es sitio de costumbres, y una de las más cimentadas es la de hacer versiones de películas. La respuesta fácil es decir que esto se debe a la falta de ideas, pero lo que verdaderamente prima son intereses comerciales (aunque readaptar ciertas cintas memorables parezca un sacrilegio en ocasiones, como el que se nos presenta estos días). Llega POINT BREAK (SIN LÍMITES), remake de LE LLAMAN BODHI (estrenada hace ya veinticuatro años).

La primera fue dirigida por KATHRYN BIGELOW (LA NOCHE MÁS OSCURA), realizadora que se mueve bastante bien en las lides de acción, y contaba con KEANU REEVES y PATRICK SWAYZE. Sin ser un largometraje redondo, a día de hoy el título es considerado como obra de culto de los noventa. ERICSON CORE se pone a los mandos del renovado todoterreno que mira más hacia el ritmo y la bravura que hacia la historia de los personajes.

 

POINT BREAK SIN LÍMITES 3

 

LUKE BRACEY (LO MEJOR DE MÍ) y EDGAR RAMIREZ son los encargados de interpretar al agente infiltrado y al líder de la banda de atracadores respectivamente. Difícil misión la que les ha tocado: emular a una de las parejas míticas que ha dejado la historia del cine. Ambos actores hacen lo que pueden y se entregan a la orden que les exige el guion: estar siempre al límite. La versión que escribe KURT WIMMER de la que hizo en su día PETER LLIFF hace aguas por casi todos los lados y apenas contiene sentimiento alguno. Es más: contiene algún salto que hace que la trama sea, en ciertos momentos, incongruente, y lleva demasiado lejos el lema de “Todo por el deporte de riesgo”.

Sin embargo, el director tiene de su parte los avances tecnológicos y, gracias a ellos, los espectadores entramos en la ola junto a los protagonistas, “volamos” con ellos y sentimos el agobio de todos los peligros que corren en paracaídas, o cuando están a alturas de verdadero vértigo. Sin duda, los fans de las emociones fuertes en el séptimo arte están de enhorabuena, porque la película es justa con ellos. Pero que nadie pida una historia solvente; aquí esta pasa a un segundo nivel y, desgraciadamente, no acompaña al ritmo convulso de sus protagonistas, que cambian su personalidad con respecto a la anterior. A esta nueva banda de atracadores se les infla más el espíritu activista que en la original. Tantas emociones fuertes van acompañadas de escenas en calma de Utah (BRACEY) por los bellos parajes que recorre junto a la banda que investiga, dejando imágenes dignas de anuncio de perfume o de artículos deportivos.

 

POIN BREAK SIN LÍMITES 2

 

Así, POINT BREAK (SIN LÍMITES) se limita a ofrecer una guía muy bien cumplimentada de actividades extremas: al surf se le unen más prestezas tales como motocross, wingfly, snowboard, escalada libre… Los nuevos delincuentes no son surfistas: son superhombres. Amantes de la adrenalina apúntensela, pero no esperen una producción sellada con un guion diez. Y sigan nuestro consejo: tomen una bebida energética antes de entrar en la sala.

 

 

LO MEJOR:

  • Se sigue bien y el entretenimiento está asegurado.
  • Las brutales escenas de acción, que imperan sobre la historia.

 

LO PEOR:

  • Los nostálgicos de la original se llevarán un gran chasco si esperan ver a los primeros Johnny Utah y Bodhi.
  • PATRICK SWAYZE merecía un homenaje más cuidado.

 

 

María Aller

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