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Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 drole gloxinia vayzel - el palomitron

Nanatsu no Taizai: Imashime no Fukkatsu ha brindado una retahíla de episodios donde el pasado de algunos de los protagonistas como Ban, Diane o Meliodas salía a la luz. La serie poco a poco ha ido colmando ciertos vacíos o lagunas de los mismos, pero todavía le queda mucho por contar. El ansiado reencuentro entre Elaine y Ban se consagró como uno de los mejores momentos de la temporada. Minutos de desconcierto que precedían a la cálida muestra de afecto de los enamorados; un apasionado beso ejecutado con impoluta precisión tanto en la dirección artística como en la musical.

¡Sigue con nosotros la segunda temporada de Nanatsu no Taizai! 

Otro de los clímax de Nanatsu no Taizai: Imashime no Fukkatsu fue la aparición del último de los Siete Pecados Capitales. Escanor, el Pecado del Orgullo. Tras todo lo sucedido con Ban en la ciudad de Ravens y más de una treintena de capítulos, la serie presenta al último integrante del grupo protagonista. Las palabras de Meliodas acerca de su poder cobran sentido cuando el mismo sol es testigo de una increíble y devastadora fuerza capaz de hacer polvo a dos Mandamientos. Un nuevo asalto a la escala de poderes de la serie que precedió a la declaración de la verdadera forma de Gowther, siendo éste ni más ni menos que un extinto Mandamiento que parece no recordar absolutamente nada del pasado. Palabras de sinceridad de un Dreyfus que logra escapar del yugo de Las Pléyades del Cielo Azul.

Rumbo a Vayzel

Las piezas están dispuestas en el tablero de tal forma que el reencuentro entre los Pecados Capitales es inevitable, teniendo este lugar en el torneo de poder de Vayzel. Un recurso frecuentemente utilizado en este tipo de obras que servirá de punto de encuentro para el elenco principal. No solo los héroes se darán cita en este festival, multitud de valientes y aguerridos guerreros de múltiples lugares intentan sobrepasar los obstáculos hasta llegar al epicentro del lugar. Porque el camino hasta el ring del combate se antoja arduo y complejo, letal en muchas ocasiones. Los Mandamientos han moldeado el poblado de Vayzel a su gusto, devastando y deformando a merced de sus antojos. La travesía es un auténtico laberinto concebido como una trampa para ratones. Una prueba tanto física como psicológica que pone a prueba los límites de los allí presentes.

Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 Ban y Meliodas - el palomitron

En el recorrido del laberinto el espectador comienza a presenciar algún que otro breve reencuentro, siendo el de Meliodas y Ban el más destacado. La ira del dragón y la codicia del zorro vuelven a tenerse frente a frente, sus miradas vuelven a cruzarse. El recibimiento recuerda a aquel ya lejano saludo en la prisión de Baste cuando el capitán de los Pecados acudió en rescate de su fiel amigo. Un intercambio letal de golpes capaz de devastar el escenario y un pulso con Arthur como árbitro para medir sus fuerzas. Actitudes y acciones simples, infantiles, pero que denotan y transmiten la confianza, el cariño y la amistad entre estas dos auténticas bestias. Una confianza capaz de perdurar en el tiempo, ser perenne, a pesar de los errores del pasado. La personalidad de Meliodas no entiende de rencor u orgullo. Son amigos, hermanos. Los sucesos del pasado quedan relegados al olvido, ahora vuelven a encontrarse y deben proteger a sus dos amadas.

La verdadera identidad de los Mandamientos

La animación se torna ágil y dinámica para ilustrar en pantalla el mayúsculo poder de este dúo. Un amasijo de fuerza capaz de derribar los impenetrables muros del laberinto y fabricar, casi sin querer, un camino hasta el epicentro del lugar. El punto de encuentro entre los supervivientes para dar comienzo con el auténtico torneo de lucha. Los Mandamientos reposan en lo alto del escenario, denotando poder, miedo. El resto, a nivel del suelo. Los Pecados Capitales y sus aliados vuelven a reunirse de nuevo y, como complemento, un buen puñado de secundarios —algunos con un diseño más que notable— con el fin de agrandar el plantel. Todas y cada una de las piezas se ha movido según lo esperado, todo está preparado para comenzar. Pero, antes, se destapa la verdadera identidad del par de Mandamientos. Gloxinia, el Mandamiento de la Quietud, es en realidad el pretérito Primer Rey Hada. Un ancestro de King que traicionó a los suyos para unirse al ejército supremo del Clan de los Demonios. El uso de la lanza espiritual Basquias y el despliegue de unas tan vistosas como majestuosas alas son síntoma inequívoco de su condición. Una revelación que desde la dirección de fotografía de la serie se le ha querido dotar de gran poderío visual, ofreciendo algún que otro plano de gran calidad.

Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 Gloxinia - el palomitron

La incredulidad se apodera de un King atónito ante lo que ven sus ojos. Un clima de incertidumbre que se acrecenta con la identidad del otro villano. Drole, Mandamiento de la Paciencia, resulta ser miembro del Clan de los Gigantes, uno de los ancestros considerado casi como un dios y creador original de la danza de la tierra. Fruto de su poder, moldea el escenario de batalla convirtiendo la amplia llanura rocosa en dos grandes manos convergiendo bajo el manto de la luz lunar. Múltiples escenarios de combate, tantos como dedos de las manos. Pequeños tableros donde se disputarán combates entre parejas de contendientes para llegar a la gran final. Dúos de luchadores escogidos y yuxtapuestos por los caprichos del destino. Ban y Meliodas, Elaine y Elizabeth o Diane y King son algunos de los emparejamientos. Pequeños retazos de combates que sirven como mera transición a algo mayor. Minutos de metraje que no aportan nada sustancial exceptuando la relación entre King y una amnésica Diane.

Las breves pinceladas al enigmático pasado de Escanor —rechazado y marginado por su propia familia debido a su temible poder interior— sirven de aperitivo. Un entrante para conocer cómo se unió a los Pecados Capitales y terminó enamorándose de la maga Merlin. Un relato de exilio y aceptación que seguramente terminará por desvelarse en los compases más avanzados de la trama. Por ahora, y como decíamos, las palabras que nos narran son un mero tentempié. El precedente del golpe que termina con estos episodios de transición en el desarrollo de la trama de Nanatsu no Taizai: Imashime no Fukkatsu. La total oscuridad bañada por la luz de la luna se cubre totalmente por una luz solar sin parangón, una enorme hacha resplandeciente a manos de un superhombre que desafía a la gravedad. Un manto de luz y poder capaz de devastar todo a su paso, inclusive a los temidos Mandamientos. Estrategia y confianza. Meliodas pasa al ataque.

Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 Escanor - el palomitron

Meliodas contra los Diez

Todo estaba planeado. El Pecado de la Ira hacía acopio de la más robusta paciencia para esperar una oportunidad. Aprovechar el descuido y la tranquilidad del enemigo para actuar. Asestar el golpe definitivo e ir reduciendo poco a poco las filas del ejército enemigo. Ejército al que perteneció tiempo atrás y que traicionó. Sin un mínimo atisbo de duda, Meliodas se lanza al ataque con velocidad y seriedad. Lejos queda su característico semblante de despreocupación y alegría incluso cuando intercambia más que golpes con ellos. Palabras que guardan misterio en cada una de sus letras, una conversación entre líneas que el espectador no termina de comprender y cuyo mensaje aún no se quiere desvelar.

A-1 Pictures alcanza unas cotas en el nivel de animación de esta batalla sobresalientes. Denota un increíble mimo y atención al detalle en muchas de sus escenas, a pesar de cometer algunos fallos en otras, como como por ejemplo un dibujo algo descuidado en determinados momentos de la contienda. Aun así, la calidad impera en un resultado audiovisual que sorprende tanto por su buena dirección como por la ejecución y el timing empleado. El énfasis en la contundencia de los golpes es tan palpable que traspasa la barrera intangible entre espectador y ficción, y la velocidad que impregna los movimientos y ataques está medida al detalle. Meliodas hace uso de sus capacidades al cien por cien, y la animación se encarga de transmitir todo ese poder a la perfección. Una tarea que puede parecer simple a primera vista pero que conlleva una gran dificultad.

Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 Zeldris vs Meliodas - el palomitron

Cuando el resultado de la confrontación parece decantarse a favor del Pecado, una gran ansia de sangre irrumpe en el escenario. Figuras de oscuridad aterrizan en el desolado lugar para marcar la diferencia, para dar un inesperado giro de guion y revertir la situación. La totalidad de los Mandamientos —a excepción de Galand, presa de su propio precepto— rodea a Meliodas, ofreciendo un plano devastador. El cara a cara entre éste y Zeldris —uno de sus hermanos— genera tensión, un sentimiento que se acentúa debido a la presencia de las notas de violín y los cantos de corte tétrico y profundo que las siguen. La banda sonora se tiñe de cierto aire siniestro para acompasar el encadenamiento de ataques enemigos en el cuerpo de un malherido Meliodas. Uno tras otro libera su ansia de venganza y sangre hacia el que antaño fuera uno de sus iguales. Una situación límite que lleva al Pecado de la Ira al borde de muerte o, al menos, eso parece. Todos esos ataques, esos golpes, son devueltos con una fuerza mucho mayor gracias a su Counter definitivo. Pero, el temor de los Mandamientos no afecta a todos por igual y Estarossa —el otro hermano de Meliodas— es capaz de anularlo utilizando tan solo una mano. La oscuridad poco a poco parece cubrir Britannia.

Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 Meliodas vs 10 - el palomitron

Presagio de muerte

Un diálogo, o más bien un monólogo, protagoniza los instantes posteriores al clímax de este pequeño arco. Meliodas en un estado de casi inconsciencia es pisoteado, literalmente, por su hermano mientras este último narra hechos pasados en común. Se revela que el capitán de los Pecados fue el causante de la guerra entre clanes tres mil años atrás, exterminando a dos de los Mandamientos y el Inframundo a su paso. Desestabilizando así el equilibrio existente y provocando el ataque directo del Clan de las Diosas. Una traición con un fuerte componente de dolor que aún no ha terminado de cicatrizar, tan solo con la muerte del traidor podrán sanar las heridas sentimentales. Estarossa quiere a su hermano, pero tiene que terminar con su vida, expiar sus pecados.

En otro lado de la contienda, en un lugar salvaguardado, se encuentra el elenco restante. Conocedores de la situación actual del protagonista, la incertidumbre y la desesperación se apoderan del ambiente, pero el Pecado del Zorro aún no ha realizado su último gesto. Melascula arde en deseos de digerir el alma de Meliodas para vengarse de él y los suyos, y Ban es incapaz de abandonar a su único y verdadero amigo. Conocedor de los riesgos de terminar con la vida del Mandamiento de la Fe, Ban mantiene una última conversación con Elaine. Unas últimas palabras de sinceridad y humanidad. Un ¿último? adiós. En un chasquido de dedos Ban irrumpe entre la multitud demoníaca aunando velocidad y ferocidad en sus golpes para extirpar los corazones y romperle el cuello a su objetivo. Brutalidad en su máximo exponente.

Crítica de Nanatsu no Taizai segunda temporada capítulos 16-20 Ban - el palomitron

Y brutalidad es la palabra que podría definir perfectamente el cierre de este pequeño arco. Los demonios poseen siete corazones en su interior y Estarossa se dispone a explotar los de su hermano. Poco a poco, estocada a estocada, ensarta con sus afiladas armas los corazones de Meliodas. Ban, entre lágrimas, intenta terminar con la vida del Mandamiento haciendo uso de todo su poder mientras ve como su mejor amigo expira sus últimos suspiros de vida. La muerte de Meliodas llega entre lágrimas, las de su hermano y las de su amigo. Ban no ha sido capaz de salvar ni a su amada ni a su único amigo, ha fracasado y la carga de la culpa no es una fácil de purgar. Los Mandamientos se retiran habiendo cumplido con éxito la primera de sus venganzas. La oscuridad ya se ha extendido por toda Britannia.

Edu Allepuz

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