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Sea esta una crítica de sintaxis breve y rápida, un copy-paste de las diferentes sensaciones desordenadas que provoca el visionado de LEGEND. Y así debe ser, porque así ha sido ver LEGEND: una serie de retales de imágenes familiares, y déjà-vu de secuencias y escenarios memorables en las más remarcables películas de gánsteres de la historia del cine. Todo esto, pero a lo británico. Resulta curioso ver una reunión de gánsteres en una cocina propia de casa de muñecas, tomando té y pasteles en porcelana victoriana.

Pero para entrar en calor antes de contar más detalles como este, resumamos un poco la historia de la película, la historia de los hermanos Kray. Es asombrosa la cantidad de fotografías originales que hay en la red de ellos. Y es que, además de gánsteres, digamos que formaron parte influyente de la cultura pop londinense de los años sesenta. Eran dos exboxeadores conocidos entonces por ser dueños y administradores de varios clubs en el East End de Londres, y parece ser que sus delirios de fama y grandeza fueron los responsables de su fracaso como profesionales del crimen organizado. La película, obviamente, nos cuenta el camino hacia su decadencia total, pero quizá el mayor error de la cinta sea no colocar como tema principal este carácter histriónico y ególatra que llevó a los hermanos a la cárcel y a la ruina.

 

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Por esta razón, tras ver la película, simplemente nos quedará la sensación de haber asistido durante un par de horas a diferentes momentos anecdóticos de la vida de Ronnie y Reggie Kray (muchos de ellos, perfectamente construidos según las reglas estéticas y artísticas de las grandes películas de gánsteres). Se puede reconocer rápidamente guiños a THE GOODFELLAS (MARTIN SCORSESE, 1990), como el precioso plano de secuencia en el que la cámara no deja de seguir al joven Henry Hill, atravesando las entrañas de un teatro-restaurante, hasta llegar a la mesa especial que tiene reservada para sorprender a Karen (y para que la cámara se detenga). En LEGEND no es una secuencia tan elaborada, pero la forma de filmar la primera cita de Reggie Kray y Frances Shea, la esposa de Reggie Kray (interpretada por EMILY BROWNING), no pasará inadvertida para los fans de SCORSESE. Otro guiño destacado: Reggie y Frances pasean risueños y enamorados, con ritmo sincopado, por una calle comercial, tan concurrida por la multitud como por las luces navideñas. Déjà-vu de Michael Corleone paseando con Kay justo antes de leer en los periódicos que han disparado a su padre.

 

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Hay guiños, y también hay patadas, y nombrando a Frances, nombramos también el mayor error de la película: todas estas anécdotas y acontecimientos de la vida de los Kray, son narrados por la voz en off, aletargada y omnisciente, del personaje de Frances Shea (extrañamente omnisciente, porque la pobre mujer se pasa toda la película en fase de negación de la realidad, la realidad de que está enamorada de un gánster violento y asesino). Resulta confuso que sea la voz de este personaje, que lucha constantemente por mantenerse lejos de la verdadera historia, la que nos conduzca por un relato tan particular. Visto desde la óptica “celestial”, puede que la narración de Frances Shea cobre un mayor sentido (o más comprensible), pero con afán de no arruinar los detalles, dejaremos este tema para posteriores debates, y continuaremos con el innegable carisma de TOM HARDY. Es lo mejor de la película, sobre todo en su interpretación de Ronnie Kray (para que os hagáis una idea, el que lleva gafas), aunque el trabajo de HARDY está a años luz de ponerse unas gafas e imitar a JOE PESCI como el prototipo de mafioso impulsivo con demencia viril. El personaje de Ronnie Kray, diagnosticado de esquizofrenia paranoide, es lo más disfrutable de LEGEND, y lo que quizá podría convertir esta película en algo icónico. Desde la caracterización con la nariz y la mandíbula alteradas por algún presunto golpe del pasado, pasando por la comicidad tan sencilla que HARDY consigue con gestos muy sutiles en momentos muy oportunos, las reflexiones sin sal de Frances Shea pasarán ligero mientras esperamos la siguiente excentricidad de Ronnie Kray.

Finalmente, la sintaxis de esta crítica no ha sido tan corta y veloz. Puede que LEGEND no sea una película tan mediocre al fin y al cabo.

 

 

LO MEJOR:

  • Tom Hardy en el papel de Ronnie Kray.
  • La dirección artística, muy auténtica y especialmente cuidada.

LO PEOR:

  • La voz en off de Frances Shea.
  • La falta de profundización en el conflicto más importante: el ansia de celebridad de los hermanos Kray.

 

 

Blanca Álvarez

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