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LOS ANTECEDENTES

La realizadora Marine Francen firma el primer largometraje de su carrera. Su nombre aún no es del todo conocido, pero la cineasta francesa ha debutado con firmeza tras curtirse en el cortometraje y como ayudante de dirección de figuras imprescindibles de la filmografía gala. Discípula, entre otros, de Olivier Assayas y Michael Haneke, Francen aterriza en la gran pantalla con el drama histórico La mujer que sabía leer (o Le semeur en su título original), un filme con un sugerente trasfondo que ya convenció en la pasada edición del Festival de San Sebastián, donde logró hacerse con el premio Nuevos realizadores – Kutxabank.

LA PELÍCULA

La mujer que sabía leer se basa en una historia real, la de una joven de 17 años llamada Violette Ailhaud. La muchacha recogió sus vivencias en unos manuscritos, publicados en 2006 con el título de L’homme semence. Por tanto, el largometraje se cimienta sobre unos fundamentos verdaderamente atrayentes. Seduce el potencial contexto histórico, ambientado en los meses posteriores al golpe de Estado de Napoleón III en 1851. Y, sin duda, acierta plenamente en el abordaje íntegramente femenino de la historia, con una identidad propia intimista y contenida, aunque recuerde en algunos aspectos a la reciente obra de Sofía CoppolaLa seducción.

La acción se sitúa en un pequeño pueblo de la Francia rural, aunque el filme no tiene la ambición de contar una tesis histórica sobre la época. Por el contrario, la cineasta plantea un punto de vista mucho más humano, profundizando en los “daños colaterales” de la represión y la guerra: la soledad, el aislamiento, la incertidumbre y el desamparo al que se deben enfrentar un grupo de mujeres cuando todos sus padres, hijos y maridos son detenidos y alejados abruptamente de ellas. Transcurridos unos meses, y sin saber si volverán a verlos, la desesperación y la angustia dejan paso al instinto de supervivencia. La vida debe continuar, y para ello hacen un juramento: si algún hombre aparece por el remoto lugar, lo compartirán entre todas. Claro está, cuando el varón en cuestión llega a sus vidas por casualidad e inicia un romance con la joven Violette con sentimientos de por medio, cumplir el pacto no se vislumbra tan fácil.

Es precisamente en ese punto donde la historia chirría y pierde momentáneamente el rumbo, ralentizando la trama e interfiriendo en el mensaje de mujeres fuertes, luchadoras y capaces de salir adelante solas. Un ejemplo necesario de sororidad que de repente se tambalea por una cuestión tan primitiva como los celos y la ausencia total de raciocinio, volviendo a sacar a la palestra las reglas de una sociedad machista.

ELLOS Y ELLAS

La mujer que sabía leer es una película coral dominada por intérpretes femeninas que logran dar vida con solvencia a mujeres de personalidades diversas pero unidas por el nexo de la valentía y la garra. Destaca, eso sí, la expresiva Pauline Burlet, quien da vida a la joven Violette. El único varón con peso del reparto es Alban Lenoir, que se mete en la piel del misterioso Jean, un hombre que huye de su pasado y que desestabilizará la quietud de las mujeres del pueblo.

LA SORPRESA

No es una película de vaivenes y sobresaltos, ni una historia de tramas, sino de personajes y emociones. De hecho, la única incógnita por resolver que se plantea a lo largo del metraje, el pasado que oculta Jean, resulta manida y previsible.

LA SECUENCIA / EL MOMENTO

Las conversaciones de las mujeres del pueblo. Una vez pasados los primeros meses de consternación y pena, las habitantes de la aldea se empiezan a plantear qué será de su pervivencia si los hombres nunca vuelven. Rodeadas de un paraje de ensueño resaltado con el uso del formato del cine clásico y una delicada fotografía, todas a una dialogan sobre sus miedos, inseguridades, esperanzas y deseos.

TE GUSTARÁ SI…

Te gusta la ficción histórica y disfrutas de la contención y la elegancia del cine francés.

LO MEJOR

  • Es un filme visualmente muy atractivo: elegante, sencillo y sutil.
  • Su ejemplo de sororidad y reivindicación de la fuerza e independencia de las mujeres.
  • Realiza una interesante incursión histórica.

LO PEOR

  • La falta de fluidez de algunos tramos de la película.
  • Algún aspecto de la trama resulta predecible.

María Robert 

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