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Una de las muchas virtudes del cine de animación es la de atravesar barreras culturales mucho más fácilmente que el resto de películas, por eso su éxito rompe cualquier frontera y se traduce a nivel global. Es un género que atrae a niños y adultos, no importa edad y mucho menos procedencia. En 2003 nos llegó un pez payaso desesperado por encontrar a su hijo y su historia nos cautivó absolutamente a todos, la taquilla superó los 900 millones de dólares recaudados y elevó a Pixar hasta el limbo absoluto de la animación. Este fin de semana llega a nuestras pantallas Deep, una película que nos recuerda inequívocamente a Nemo. Deep también es una historia en el fondo del océano, la de un pulpo que deja atrapado a su familia y debe salir en la búsqueda de una ballena blanca que levante la gigante roca bajo la que han quedado sepultados sus seres queridos.

Por desgracia, los buenos recuerdos que nos trae de Buscando a Nemo es casi lo mejor de la película. Deep es interesante en su propuesta, pero falla en su desarrollo. Es interesante por el futuro distópico que plantea, uno en el que toda la tierra está cubierta de mar, también por el diseño de sus personajes; por la película desfilan toda clase de especies marinas muy interesantes, y por su factura técnica en general, que es impecable. Deep es una película agradable a la vista, el océano está perfectamente reconstruido y se nota el trabajo y el esfuerzo que han dedicado a su animación, pero desgraciadamente se queda estancada ahí.

Una vez que la historia empieza a rodar, la trama se vuelve terriblemente predecible y repetitiva. Lo que prometía ser una odisea submarina pronto se convierte en un monótono paseo por el fondo del mar. Los personajes, tanto principales como secundarios, son incapaces de sostener la película, y por mucho que algún número musical intente levantarla, no consigue sino lo contrario. Deep se convierte rápidamente en una serie de situaciones un tanto absurdas que en su afán por divertir acaban desconectando al espectador de la trama.

Pero todo hay que decirlo: a los niños les encantará. Muy difícil que no caigan rendidos ante el despliegue visual del que hace gala la película, de colores y personajes Deep anda sobrado. En un sentido didáctico, el mensaje sobre compañerismo y amistad cala bien y estamos seguros de que la hora y media que dura la película les se les pasará volando. No hay duda que es un proyecto pensado para ellos y por eso hay que levantar un poco la mano a la hora de valorarla.

Deep no cumple con la fórmula “filme para niños que entretiene a adultos”, pero sería igualmente injusto terminar esta crítica afirmando que es una mala película. Da la sensación de que todo el cuidado que han prestado para animarla lo han olvidado para escribirla, y es una pena, porque lo que podría ser una gran película se queda en un producto incompleto: Deep es acertadísima en su forma, pero fallida en su contenido.

LO MEJOR:

  • Su factura técnica.
  • Ideal para los más pequeños.

LO PEOR:

  • La historia, muy decepcionante.
  • Los números musicales.
  • Que no resulte tan atractiva para el público adulto.

 

Víctor Camarero

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