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La temporada de invierno de 2018 ha inaugurado el año con una fuerza arrolladora. Tanto que no solo continúan en ella obras del nivel de Black Clover o The Ancient Magus Bride, sino que se suman otras como Junji Ito Collection, la esperada adaptación de Citrus o Darling in the FRANXX, que aspira a convertirse en uno de los grandes animes de este año.

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El género mecha lleva reclamando la atención en la animación japonesa desde la década de los ‘70 y los ‘80 y desde su debut no ha hecho más que ganar adeptos con el paso de los años. Tanto es así que obras como Mazinger Z se recuerdan aún como algunas de las más mediáticas de la historia de la animación japonesa. Sin embargo, son otras como Evangelion o Gasaraki —conocidas, entre otras, por humanizar a sus robots y convertirlos en “mechas biológicos”— los que abrieron la beta de la que emanan ahora títulos como este Darling in the FRANXX.

El pájaro que no podía volar

Pese a no contar con una entrada como la que protagoniza A Cruel Angel Tesis durante los 26 capítulos de la obra de Anno, Darling in the FRANXX parece querer tomar algo más que el mecha biológico de manos del autor. Su entrada es una de compases lentos; se olvida de presentar su mundo, sus personajes, y lo mantiene todo en un aparente suspense que se ve delimitado por las imágenes que nos muestra, a modo de ayuda visual.

Sin embargo, pese a que Evangelion contaba con un completo minuto de pausas, de la ciudad paralizada mientras los tanques apuntan al Angel, no espera ni al tercer minuto para desarrollar la batalla. En cambio, en Darling in the FRANXX las pausas se alargan sin cuidado, sentando silenciosamente las bases de la historia que Atsushi Nishigori va a contarnos durante los siguientes 24 capítulos. Y es por eso que su primer protagonista no es otro que el pájaro Jian, una especie de ave que solo posee un ojo y un ala y que, por lo tanto, necesita de una pareja (del sexo contrario además) con la que comparta una coordinación perfecta para poder volar.

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Esta metáfora, que apunta a servir durante toda la serie de referencia a los pilotos de los FRANXX da paso a la presentación de Hiro (Código: 016), el piloto protagonista de la serie que carece de la posibilidad de pilotar a robots que suponen la única esperanza de la humanidad. No hace falta mostrar mucho del chico para darse cuenta de que su carácter introvertido y falta de autoestima se convertirán en uno de los puntos principales de su desarrollo. Éste se encuentra accidentalmente con Zero Two (Código: 002), la que se convertirá en co-protagonista de la obra y que sirve de perfecto complemento al chico; extrovertida, activa, excéntrica e imprudente. Es en ese momento cuando la metáfora del pájaro Jian toma forma por primera vez, escenificándose en la pareja.

Solo y solitaria

«Ella dijo: “Así que eres como yo”». Los paralelismos entre Hiro y Zero Two, así como sus respectivas diferencias, surgen a la vista en los primeros segundos de la escena en la que se conocen. La chica con cuernos, que resulta tener sangre de klaxosaurio (los enormes gigantes que amenazan la vida en la tierra) y el chico introvertido que, pese a pertenecer a la élite, es incapaz de pilotar un FRANXX. La dualidad con la que se juega tiene todos los números para convertirse en la espina dorsal del anime.

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Pese a todo, la serie cuenta con más actores y actrices y no tarda en mostrarlos. Lo hace durante la graduación de las nuevas parejas de pilotos (siempre un hombre y una mujer, siguiendo con su propia metáfora), donde no aparece Hiro. Y es que mientras sus compañeros se gradúan el protagonista decide renunciar a su rango y posición tras mostrarnos en un flashback como fracasa a la hora de sincronizarse con su compañera para pilotar al robot. Y entonces, cuando parece que todo está a punto de derrumbarse, como si el capítulo de inicio fuese a convertirse en su propio final, ocurre la acción que abre el camino de su argumento.

¿Quieres ser… mi “cariño”?

Su clímax, como no podría ser de otra forma, se ve protagonizado por la aparición de un klaxosaurio que amenaza con destruir la fortaleza móvil de Plantation y que sirve como excusa perfecta para que Trigger de un golpe contra la mesa y nos recuerde que fueron los encargados de animar Kill la Kill o Little Witch Academia.

Dejándose llevar por la estructura que el guion les permite, Trigger pone punto y final al capítulo con la fuerza de un huracán, a la que se suma la carga emocional de la composición musical de Asami Tachibana (quien ya demostró de lo que era capaz en Haikyuu!! u Owari no Seraph) para culminar en una escena donde argumento, animación y música encuentran su sitio y se acoplan para formar lo que Darling in the FRANXX pretende ser. 

Queda mucho por ver y el hecho de que sea una obra original nos priva de precedentes que investigar para saber como continuará pero este primer capítulo consigue cerrar el telón con maestría. Tanto su equipo como su ejecución apuntan a que Hiro y Zero Two van a poder volar muy alto.

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Óscar Martínez

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