Compartir

 

CINE NEGRO0

 

Por cine negro se entiende un género cinematográfico que tuvo su época de máximo esplendor en los años 40 y 50 en Estados Unidos y cuya primera película representativa fue EL HALCÓN MALTÉS (1941), de JOHN HUSTON.

 

EL HALCÓN MALTÉS. (JOHN HUSTON, 1941)
EL HALCÓN MALTÉS. (JOHN HUSTON, 1941)

 

El concepto de cine negro fue inventado por los críticos franceses de la época, que advirtieron unas nuevas características en las películas americanas que llegaban a Francia tras la ocupación alemana en la segunda guerra mundial, y finalmente el término pasó a ser sinónimo de un mundo oscuro y deprimido, lleno de crímenes y corrupción.

El cine negro fue una respuesta a las comedias románticas y al musical que tanto éxito tenían entonces entre en el público americano que presentaban a sus héroes perfectos y a sus dulces heroínas.

Este género, con su fatalismo, expresaba un desencanto frente a este optimismo y el gran patriotismo de una gran parte del mensaje del Hollywood del momento. Constituía una respuesta al clima político de aquella época, con las dos guerras mundiales finalizadas, el crack de 1929, la incorporación de la mujer al trabajo, la emigración a las grandes ciudades, la paranoia política, y la guerra fría con su ambiente de nerviosismo y sospecha.

Asimismo sus orígenes vienen marcados por la estética y el mundo paranoico y opresivo del expresionismo alemán, ya que cineastas europeos como FRITZ LANG, ROBERT SOIDMAK, o KARL FREUND huyendo del nazismo fueron a parar a la industria hollywoodiense, llevándose consigo los elementos visuales y temáticos propios del movimiento expresionista. (recupera aquí nuestro archivo sobre el expresionismo)

 

Agente especial. (JOSEPH H. LEWIS, 1955)
AGENTE ESPECIAL. (JOSEPH H. LEWIS, 1955)

 

De este modo, en el cine negro la iluminación consistía casi totalmente en claroscuros que creaban un ambiente dramático y realzaban la tensión, potenciando las sombras para acentuar la psicología de los personajes y la situación narrativa. Se utilizaba también en gran medida luz lateral muy intensa, así como luz en los contornos, que revelaba únicamente parte del rostro de los personajes y creaba por sí sola tensión dramática.

Los directores de fotografía favorecían además los ángulos bajos, y de esta manera el espectador podía ver los techos de los interiores, lo que creaba una mayor sensación de claustrofobia y paranoia.

 

Sed de mal. (ORSON WELLS, 1958)
SED DE MAL. (ORSON WELLS, 1958)

 

Otras técnicas predilectas del cine negro incluyen el uso del flashback, voz en off en primera persona, diálogos ingeniosos, argumentos no lineales y por encima de todo, el paisaje urbano. Las historias tienen lugar en su gran mayoría en grandes ciudades. Las metrópolis con sus callejones oscuros y húmedos, y sus ciudadanos sombríos son el entorno perfecto para los angustiosos sucesos propios del género.

Sus argumentos son historias dramáticas en las que la muerte y la violencia tienen un protagonismo importante en el desarrollo de la trama, y sus finales suelen experimentar una resolución insatisfactoria de los conflictos. La sociedad de estas películas es siempre cínica, violenta y corrupta, es una sociedad en la que las personas miran siempre por sus propios intereses y nunca se preocupan de los demás.

Los personajes rara vez son buenos y están situados al margen de la ley. Los héroes, o mejor dicho antihéroes, son cínicos, rudos, siempre intentando tomar ventaja frente al contrario. Normalmente son seres solitarios e inseguros de ellos mismos, apáticos sobre el futuro y desilusionados, y con un pasado oscuro que los atormenta y del que no pueden huir.

 

Retorno al pasado. (JACQUES TOURNEUR, 1947)
RETORNO AL PASADO. (JACQUES TOURNEUR, 1947)

 

Los personajes femeninos son a su vez arquetipos, por un lado son mujeres obedientes y adorables y por otro femmes fatales, mujeres estupendas, misteriosas, mentirosas y traicioneras que harán todo lo que esté en sus manos para alcanzar su objetivo. Entre estos distintos personajes siempre hay distancia y un halo de desconfianza, y el incluso si el héroe es lo bastante afortunado como para sobrevivir al final de la trama rara vez consigue al personaje femenino.

De entre todas las grandes películas de cine negro es muy difícil elegir solamente 5 películas, pero en cualquier caso aquí os dejamos nuestro particular quinteto de películas imprescindibles del cine negro:

 

AL ROJO VIVO (RAOUL WALSH, 1949)

al rojo vivo

 

Argumento: Después de asaltar un tren y matar a los maquinistas, Cody Jarret huye y es perseguido por la policía, a los que se entrega tras tejer una coartada perfecta. Sin embargo los agentes, convencidos de su culpabilidad, le tienden una trampa.

¿POR QUÉ VERLA?: Por su ritmo imparable (que para sí querría buena parte del cine de acción contemporáneo), por su protagonista Cody Jarrett, el inolvidable criminal encarnado por un JAMES CAGNEY en estado de gracia, y por ser el mejor ejemplo del cine de gangsters de los años 40.

 

PERDICIÓN (BILLY WILDER, 1944)

perdición

 

Argumento: Un vendedor de seguros se deja convencer por una manipuladora mujer para formar parte de un fraude con asesinato incluido, que despierta las sospechas de un investigador.

¿POR QUÉ VERLA?: Por mostrar a una genial BARBARA STANWYCK como una de las femmes fatales más fascinantes de la historia del cine, y por su consistente retrato de una amistad traicionada y una vida arruinada por la ambición.

 

EL TERCER HOMBRE (CAROL REED, 1949)

el tercer hombre

 

Argumento: Holly Martins, un escritor de novelas baratas, viaja a la sombría Viena de posguerra, para visitar a su amigo Harry Lime, que le ha prometido trabajo, sin embargo al llegar se verá inmerso en la investigación de su asesinato, lo que le hará saber cosas que desconocía de él.

¿POR QUÉ VERLA?: Por tratarse de uno de los más lúcidos estudios sobre el egoísmo, el cinismo y la maldad del ser humano, y por poseer varias de las mejores secuencias del cine negro, como el encuentro en la noria, la persecución en las cloacas, o ese enorme plano final de más de dos minutos de duración.

 

LA MUJER DEL CUADRO (FRITZ LANG, 1944)

la mujer del cuadro

 

Argumento: Un profesor de mediana edad entabla un flirteo con una perversa mujer que lo llevará a introducirse en una espiral de muerte y chantaje.

¿POR QUÉ VERLA?: Por ser un perfecto retrato de los deseos reprimidos y los temores ocultos del ciudadano medio norteamericano, acompañando el desarrollo de la acción de una tensión, que por momentos se puede cortar con un cuchillo.

 

EL SUEÑO ETERNO (HOWARD HAWKS, 1946)

el sueño eterno

Argumento: El detective privado Philip Marlowe es contratado por un general millonario y excéntrico para que investigue unos turbios asuntos relacionados con sus dos hijas, en los que están mezclados asesinato, chantaje, y algo que podría ser amor.

¿POR QUÉ VERLA?: Por la fascinante química de la pareja formada por HUMPHREY BOGART y LAUREN BACALL, y porque, aunque cuente con un argumento no del todo descifrable, sus diálogos son de lo mejor que ha dado el cine negro.

 

Como vemos todas estas grandes películas fueron hechas durante los años 40 y 50, es que a partir de entonces el cine negro fue perdiendo poco a poco protagonismo, así la última película considerada como obra del más puro género fue SED DE MAL de ORSON WELLS, del año 1958.

En los años 70, ya con el declive de la guerra fría, el cine negro como tal empezó a desaparecer. No obstante algunos cineastas tomaron sus elementos esenciales y los utilizaron para sus propias películas, lo que evolucionó en lo que hoy es llamado  nuevo cine negro o neo-noir: un estilo de cine directamente descendiente del más puro cine negro, del que se toman sus elementos, pero en cuyos argumentos hay consciencia de las circunstancias modernas y actuales, y entre cuyos mejores ejemplos podemos contar películas como CHINATOWN (1974), BLADE RUNNER (1982), SEVEN (1995), FARGO (1996), o MEMENTO (2000).

Pero eso ya es otra historia, y otro próximo artículo en Los Archivos Perdidos.

 

Y de regalito, este fantástico tributo al género!

 

 

 

Nacho B. Gutiérrez