Compartir

 

dvd_train

 

Contaba Antonio Escohotado en su libro “Historia elemental de las drogas” que por droga, psicoactiva o no, se entiende lo que hace milenios pensaban Hipócrates y Galeno, padres de la medicina científica: una sustancia que en vez de “ser vencida” por el cuerpo (y asimilada como simple nutrición) es capaz de “vencerle”, provocando, en dosis ridículamente pequeñas si se comparan con las de otros alimentos, grandes cambios orgánicos, anímicos o de ambos tipos.

Guste o no, las drogas son una realidad imperante en nuestra sociedad e historia. Casi tan antiguas como la humanidad, el uso de estas sustancias se remonta hasta el año 3.000 a.C. dónde en América por ejemplo, era frecuente mascar hojas de coca como remedio analgésico. Su consumo y empleo ha sufrido enormes transformaciones; si en un comienzo era una herramienta, sobretodo en el caso de enteógenos como el peyote, de reafirmación cultural y búsqueda de identidad propia (he aquí el origen del chamanismo), la evolución de las mismas y de la propia sociedad han degenerado su percepción y consumo en una mucho más recreativa que antaño.

Tenemos que avanzar hasta su ilegalización en el siglo XX, que supuso por otra parte la aparición de las mafias y del mercado negro, para entender las drogas tal y como las comprendemos ahora. España, líder en la Unión Europea junto a Reino Unido y Francia en el consumo de cannabis y cocaína, las conoce bien. Y así lo refleja su cine con películas como ARREBATO y EL PICO, un CINE COMPROMETIDO con una sociedad que se inicia en su consumo, de media, a los 15 años.

Fuera de nuestras fronteras TRAINSPOTTING es la cinta cumbre cuando se habla de este tema, pero más allá de la obra de DANNY BOYLE existen muchísimas otras películas que han tratado el tópico de la droga de forma más o menos comprometida. Ya sea con KIDS o con la durísima YO, CRISTINA F. nadie duda de que el cine es una de las artes que mejor refleja el abismo que supone caer en la drogodepencia.

 

1. KIDS (LARRY CLARK, 1995)

wgEYjeGAbQwLStVNLbM1HSWsZsx

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: La banalización de las drogas y el despertar sexual de sus protagonistas marcaron la polémica cinta de LARRY CLARK. La ópera prima del director estadounidense refleja en forma de pseudo documental las vivencias de un grupo de adolescentes que disfrutan (o sufren) de una vida de excesos sumida en drogas, sexo y desenfreno.  Cuanto más grande son, en este caso creen serlo, desde más alto caen; parece recordarnos KIDS.

La historia de unos niños jugando a ser adultos muestra con una doble óptica, por un lado la de los ¿inocentes? niños que ignoran las graves consecuencias de sus acciones y por otro la del espectador, que acude asombrado ante las irresponsabilidad de los mismos. La representación de la curiosidad adolescente elevada a su máximo exponente, hasta su consumación. La curiosidad mató al gato hecha película. Una curiosidad por supuesto, enfocada al consumo de drogas.

¿POR QUÉ VERLA?: Porque supone una mirada descarada, íntima y poco habitual. KIDS no trata tanto de la adicción a las drogas como de la degeneración que supone en la vida de los adolescentes su consumo. Una visión alternativa sobre la fugacidad de la infancia que, más allá de que te convenza o no el manejo documental de LARRY CLARK, no te dejará indiferente.

LA ESCENA: Unos niños que se creen reyes en un barrio que creen su reino. La escena en la que golpean hasta dejar inconsciente a un individuo que les molestaba mientras patinaban es la viva imagen de esa adolescencia precoz e irresponsable que se refleja en KIDS, un atroz retrato de las consecuencias de crecer demasiado rápido.

 

2. DRUGSTORE COWBOY (GUS VAN SANT JR., 1989)

1851910,vADbWDL43NRAF3Y53Z1Pp1Z76LkGhMHep_p_6W7601FwpWgi6UYEvgJgPeOS3+TzP7qqwCcLyODdR79920XjOw==

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: Escrita y dirigida por GUS VAN SANT (ELEPHANT), DRUGSTORE COWBOY narra las experiencias de un grupo de cuatro toxicómanos que atracan farmacias para poder consumir y ganarse la vida con ello. Su atmósfera, seca y directa, y su guión, muy descriptivo en cuanto a las turbulencias de la drogadicción, logran introducirte de lleno en los narcóticos, un mundo quizás no tan conocido dentro de las drogas pero igual de dañino y peligroso que el consumo de cualquier otro estupefaciente.

Se trata de una adaptación de la novela homónima de James Floge, fallecido el pasado 2012 a los 75 años tras haber pasado 16 en prisión por un delito de robo. Basada en pasajes reales del escritor, la película refleja la desesperación absoluta de la pareja protagonista por aliviar el mono, los cuales llevarán hasta el límite su relación y su vida con tal de conseguirlo. Una historia de sufrimiento, desamparo y soledad producto de la drogodependencia. No olvidemos nunca que dejarse arrastrar por la adicción no trae más que una espiral de sufrimiento tanto para el que consume como para las personas más allegadas al mismo/a.

¿POR QUÉ VERLA?: En el plano técnico destaca de sobremanera la actuación de MATT DILLON, que dejó de ser considerado como el clásico ídolo adolescente para convertirse en un actor a tomar en cuenta gracias a su interpretación en DRUGSTORE COWBOY. A diferencia que en la mayoría de su filmografía, GUS VAN SANT rompe la barrera del realismo e introduce, sobretodo en los momentos en los que los protagonistas se encuentran bajo los efectos de las drogas, poéticos elementos visuales sobre los efectos de los fármacos.

LA ESCENA: Cualquiera en las que se note la descarada mano de su director. Surrealistas y psicodélicas fotografías que se superponen a los rostros afectados de los protagonistas. Delirios y delicias visuales que el estadounidense sirve en bandeja de plata; irreverente pero (casi) siempre acertado GUS VAN SANT.

 

3. SPUN (JONAS AKERLUND, 2002)

Spun

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: La película dirigida por JONAS AKERLUND gira en torno a la droga más famosa de la televisión: la metanfetamina. Sólo que en esta ocasión ni es azul ni está cocinada por un profesor de química y un traficante de poca monta; el chef de SPUN se llama El Cocinero (MICKEY ROURKE) y su ayudante Ross (JASON SCHWARTZMAN). La trama se inicia cuando Ross empieza a trabajar para él a partir de que su anterior camello se quedara sin mercancía. Enriquecedora en el sentido de que no sólo muestra la adicción, sino el narcotráfico de estas sustancias.

¿POR QUÉ VERLA?: Entramos en terreno fangoso y sobretodo, de preferencias personales. Más allá de las tres películas que ha rodado JONAS AKERLUND (HORSEMEN,  MI VECINO, EL ASESINO y esta que analizamos, SPUN), el director sueco se ha dedicado por encima de todo a grabar videoclips para artistas de la talla mediática de David Guetta o Lady Gaga. Adonde queremos llegar con todo esto es que JONAS AKERLUND confiere a sus películas, y en especial a SPUN, una estética y un montaje terriblemente saturados. Si lo tuyo es el neorrealismo italiano y su sobriedad ni se te ocurra acercarte a ella, si por el contrario eres de esos a los que le gusta los largometrajes efectistas y visualmente rompedores y llamativos, enhorabuena; has encontrado tu película.

LA ESCENA: Casi que elegimos la escena en la que transcurren los créditos iniciales, una forma muy innovadora y atractiva para presentarlos. El resto de la película es más de lo mismo, barroco gratuito. JONAS AKERLUND hace que los primeros minutos de SPUN transcurran a medio paso entre el videoclip y el cine, ingenio y entretenimiento a partes iguales.

 

4. EL PICO (ELOY DE LA IGLESIA, 1983)

el pico 2 9

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: Probablemente la película más dura e impactante de toda la lista junto a YO, CRISTINA F. Y sí, es española; aprovechamos de nuevo para reivindicar, una vez más, la calidad de nuestro cine. La historia de dos chavales bilbaínos, ambos hijos de representantes políticos, que caen casi sin darse cuenta en la heroína es la retrato más cercano, realista y doloroso que se ha hecho en España sobre la drogodependencia. Un elaborado montaje de sexo, drogas y política que representa sin edulcorantes la cara más oscura, y por desgracia no tan marginal, de la juventud española.

¿POR QUÉ VERLA?: Aunque técnicamente cuestionable, EL PICO es de esas pocas películas que se atreve a mirar a la adicción directamente a los ojos. No añade efectos de ningún tipo y esquiva los tópicos con suma facilidad. Con EL PICO, el espectador acude a la representación más sincera y dramática de la heroína; si TRAINSPOTTING te pareció dura, EL PICO lo es más. Con escenas, también de bebés, que dejan en pañales (literalmente) al conocido momento de la película de DANNY BOYLE, EL PICO no es una cinta de fácil digestión. Como el protagonista de la cinta, el espectador se ve inmerso casi si darse cuenta, en la trágica adicción a la heroína.

LA ESCENA: Su final. Una vez que entras nunca sales, como si la película hubiera sido un camino inútil o en círculos. ¿No hay esperanzas cuando buceas a demasiada profundidad? La luz seguirá estará estando ahí siempre, es un hecho. Algunos lo consiguen y otros no pero no olvidemos que la esperanza es lo último que se pierde…

 

5. ARREBATO (IVÁN ZULUETA, 1980)

arrebato_0

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?:  Seguimos con la heroína y el cine patrio. Dirigida por IVÁN ZULUETA y considerada por muchos como una de las mejores obras que ha dado el cine español, ARREBATO cuenta la historia de José Sirgado, un director de cine que recibe un misterioso paquete que cambiará su vida. Una revisión onírica del sexo, las drogas y el propio cine; una experiencia tan surrealista como desgarradora. De ese cine que ni se ve ni se explica, sólo se siente.

¿POR QUÉ VERLA?: La pregunta aquí es ¿Por qué no verla? Cinta de culto por mucho que pasen los años. Una película profundamente evocadora y por encima de todo, inclasificable. Una experiencia turbulenta, incómoda, incluso emocionante que se disfruta con los ojos inocentes, casi infantiles, de estar asistiendo al visionado de una obra única. Imposible describir con palabras una película de la talla de ARREBATO, una carta de amor hacia las posibilidades que esconde el cine. Imprescindible.

LA ESCENA: No sabemos si es delito o no quedarse con una sola escena de ARREBATO pero si hay que hacerlo elegimos el primer encuentro de los dos protagonistas. Un asentado director de cine y un joven cuya experimentación con la cámara supone su estilo de vida se cruzan, los primeros cimientos de una película que pasara a la historia como una de las mejores del cine patrio.

 

6. INSEPARABLES (DAVID CRONENBERG, 1988)

Inseparables

 

¿DE QUE VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: Elliot y Beverly son dos gemelos idénticos en apariencia y antagónicos en personalidad que comparten absolutamente todo, recalcamos el todo porque de verdad que comparten absolutamente todo. El principal incoveniente se producirá cuando ambos conozcan a una mujer con la que desarrollarán una fuerte conexión emocional. A partir de aquí se iniciará una elaborado relato sobre perversión donde las drogas jugarán un papel fundamental a la hora de llevarse a la chica.

¿POR QUÉ VERLA?: Porque una vez que te atrapa no te deja de salir. DAVID CRONENBERG (CRASH, EXISTENZ) consigue, junto a un impecable JEREMY IRONS que interpreta al mismo tiempo el papel de dos gemelos, crear una atmósfera oscura y atrayente como pocas. Una interesante y atípica propuesta que sin embargo ofrece una visión demasiado fría por parte de su director, lo que entorpece el tempo narrativo, pareciendo quizás demasiado lenta para los amantes de la acción. Para algunos la obra maestra de CRONENBERG, para otros un metraje de gran calidad pero algo impersonal en cuanto a la construcción de sus personajes. Cuestión de perspectiva y gustos personales.

LA ESCENA: Pues cualquiera de las muchas en las que se explota esa visceral dualidad que representan los gemelos. Psicología y medicina representada desde las dos caras de la misma moneda. Un retrato (o dos) de los límites humanos, la moralidad, y la psique del individuo llevada hasta el extremo.

 

7. THE ACID HOUSE (PAUL MCGUIGAN, 1998)

ao2LagmJarBV61N9AWUTVRRtpZ6

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: Basada en una novela de Irvine Welsh, escritor de la novela TRAINSPOTTING, THE ACID HOUSE está divida en tres historias que se adentran en los mismos terrenos que ya se exploraron en la cinta de DANNY BOYLE: sexo, familia, fútbol y por supuesto, drogas. Una comedia negra que, según llegaron a afirmar algunos críticos en su momento, dejaba a TRAINSPOTTING como una apacible comedia juvenil.

La causa de Granton Star, Un blandengue y Acid House, así se llaman las tres historias en las que se divide la película, reflejan; en especial la tercera parte, el impacto de las drogas en la sociedad escocesa. A diferencia de TRAINSPOTTING y su artificioso y efectista surrealismo, THE ACID HOUSE expone con un realismo sucio y pesimista, como una mirada cercana, la realidad familiar con la que conviven millones de personas por culpa de las drogas.

¿POR QUÉ VERLA? Porque la ópera prima de PAUL MCGUIGAN contiene un guión desenfadado y sorprendentemente original, una atractiva estética kitsch y unos actores que cumplen con creces las exigencias del film. Junto a ENTER THE VOID, de las mejores películas que han representado un viaje de psicotrópicos (DMT en el caso de la cinta de GASPAR NOÉ y LSD en la de MCGUIGAN). Un viaje psicodélico acompañado de una gran banda sonora. Como curiosidad resaltar que el actor EWEN BREMNER (SPUD en TRAINSPOTTING) tiene uno de los papeles principales de la película.

LA ESCENA: Con una narrativa un tanto irregular, el desarrollo de Un blandengue es sin ninguna duda, lo mejor de la película. Si tenemos que quedarnos con algo más especifico elegimos el viaje de ácido del protagonista en la tercera historia: EWEN BREMNER conoce más drogas además de la heroína.

 

8. YO, CRISTINA F. (ULI EDEL, 1981)

tumblr_n50zchCvoH1snveiyo1_1280

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: Christiane Vera Felscherino, más conocida como Cristina F, es una niña de apenas 14 años de edad que descubre el mundo de las drogas a partir de un chico, Devlev, por el cual probará la heroína con el objetivo de llamar su atención. Un recorrido por la juventud berlinesa más decadente de los años 70, dónde las drogas, la muerte y la prostitución, eran el pan de cada día. Una historia tristemente basada en sucesos reales que hiela el corazón de cualquier que la ve. Desde la inocente primera toma de contacto con las drogas, hasta el temido mono y la posterior recaída; todas las escenas de YO, CRISTINA F. transmiten una durísima sensación de realismo nada fácil de afrontar.

¿POR QUÉ VERLA?: YO, CRISTINA F. no es una experiencia agradable desde luego, pero no deja de tener una aura que la hace especial en el buen sentido. Preciosa y dolorosa a partes iguales, la dulzura de su protagonista contrasta con la rudeza del ambiente. Como en KIDS asistimos al arrebato de la infancia consecuencia de la adicción a las drogas. DAVID BOWIE (que también aparece en la película) compone una banda sonora que incluye éxitos como “Héroes”, irónica metáfora de la perspectiva adolescente.

 LA ESCENA: Berlín, años 70, David Bowie como icono de una generación perdida en las drogas, en la sociedad y hasta en si misma. Unos jóvenes que corren por la ciudad, destrozan ventanas, se tocan y se miran. Son felices, se aman, se quieren, se abrazan y ahí están, huyendo de la policía juntos, como aquellos que huyen de un destino que saben que tarde o temprano les pillará. Una escena triste y bella que se graba en la retina, puro cine

 

9.  PÁNICO EN NEEDLE PARK (JERRY SCHATZBERG, 1971)

PanicoenNeedleParkDVDRipbyjose1969exploradoresp2pavi_snapshot_001524_20130521_140750

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJAS LO DROGAS?: El cine de JERRY SCHATZBERG destaca sobretodo por su sobriedad. AL PACINO colaboraría con él hasta en dos ocasiones; lo haría en ESPANTAPÁJAROS (1973),  ganadora de la Palma de Oro de Cannes, y dos años antes en la película que analizamos, PÁNICO EN NEEDLE PARK. Tanto para AL PACINO como para su director, PÁNICO EN NEEDLE PARK conformaría la segunda obra de sus respectivas filmografías. Desconocida para muchos y tremendamente admirada para otros, AL PACINO confiesa que es una de sus películas favoritas de su carrera, a la que debe agradecer su ascenso a la cima de Hollywood. Inmortales como EL PADRINO o SCARFACE le sucederían a partir de su participación en el film.

En ella asistiríamos a la versión más rebelde de AL PACINO, que tras seducir a una joven, KITTY WINN, acabaría arrastrándola hasta la heroína. Vagando por el NEEDLE PARK, conocido por ser frecuentado por drogodependientes, se iniciará una historia donde de nuevo entrarán en juego elementos como la prostitución, factor clave a la hora de conseguir dinero con el que financiar la compra de heroína.

¿POR QUÉ VERLA?: Solamente por lo especial de su ritmo ya merece la pena verla. Silencios y dialógos en una comunión perfecta hacen de PÁNICO EN NEEDLE PARK una película sumamente bella. De esas cuya narrativa avanza lenta pero firmemente, deleitándose en los detalles y recreándose en las imágenes como pocos largometrajes hacen. Una sesión de vouyerismo en la que somos espectadores directos, apenas cuenta con banda sonora la película, de la paulatina y dolorosa adicción a la heroína.

 LA ESCENA: Ciertamente la escena de ver un AL PACINO, que figura normalmente como un personaje violento en el imaginario colectivo por la huella imborrable de SCARFACE, destrozado por los picos de la heroína es demoledor. Los paseos junto a KITTY WIN por NEEDLE PARK, como dos fantasmas sin rumbo, también son preciosos.

 

10. DÍAS SIN HUELLA (BILLY WILDER, 1945)

rLegRrtRlZwKbqLs9H1bcTPT7Gi

 

¿DE QUÉ VA Y CÓMO REFLEJA LAS DROGAS?: He aquí la historia de un alcohólico, la historia de un hombre que renunció a el amor, a la amistad y a la vida, por una botella cargada de frustraciones. No habrá película, en todo caso DÍAS DE VINOS Y ROSAS, que relate de forma tan angustiosa y cruda la adicción al alcohol como lo hizo DÍAS SIN HUELLA en su tiempo. Quizá sea esto, esa realidad tan cercana y humana, lo que le costó el rechazo de la crítica y el espectador en su estreno. DÍAS SIN HUELLA es el triste retrato de la intemperancia.

WILDER crea con esta película un film que va más allá de las barreras impuestas con anterioridad. Don Birman, interpretado magistralmente por Ray Milland, es un personaje ambicioso, con la suficiente confianza en si mismo como para creerse capaz de emular a Hemingway. No lo es. Y aquí se origina su perdición, Don es incapaz de desarrollar su imaginación si no es probando una gota de alcohol. Pretendiendo alcanzar su sueño, descendió hasta la locura.

¿POR QUÉ VERLA?: DÍAS SIN HUELLA no es una película divertida, no esperes acabar con una sonrisa tras verla, al contrario, es angustiosa, brutal e impactante, crea una atmósfera atrayente de la que es casi imposible salir y expone de forma cristalina una realidad a la que muchos se enfrentan en su día a día, expresando como el alcohol te consume por dentro y arrasa con tus esperanzas y  tu alrededor.

LA ESCENA: “Puede que me destroce el hígado, pero ¿qué le hace a mi cabeza? Soltar el lastre para que el globo se alce… dejo de ser un tipo corriente, ¡Soy uno de los grandes genios! ¡Cruzo las cataratas del Niágara como un funámbulo, ¡Soy Miguel Ángel modelando la barba de Moisés! ¡Soy John Barrymore antes de que el cine lo ahogara! ¡Soy Jesse James y sus dos hermanos! ¡Soy William Shakespeare! Y aquello de allí afuera ya no es la tercera avenida… ¡Es el Nilo! Por él se desliza la barcaza de Cleopatra.”  BILLY WILDER, sin más, ni menos.

 

OTROS TÍTULOS SOBRE DROGAS

En el tintero se nos quedan clásicos como MIEDO Y ASCO EN LAS VEGAS (TERRY GILLIAM, 1998) o REQUIÉM POR UN SUEÑO (DARREN AROFNOSKY, 2000); imprescindibles como ENTER THE VOID (GASPAR NOÉ, 2009) o CANDY (NEIL ARMFIELD, 2006) y otras no tan conocidas pero igual de buenas como THE TRIP (ROGER CORMAN, 1967) o YELLOW SUBMARINE (GEORGE DUNNING 1968), la película de Los Beatles. En definitiva, un interminable lista de películas de todos los estilos (y colores) que aún continua y parece no tener fin, desgraciadamente las drogas están al día tanto en las calles como en el cine.

 

No queremos cerrar este post sin plantearnos el peligro que especialmente en estos tiempos se esconde detrás de un consumo abusivo de todo tipo de drogas. Un consumo que muchas veces es aceptado socialmente y que puede conllevar a verdaderos problemas para el individuo, que nunca es consciente de la seriedad del tema en sus inicios. El cine puede tratar las drogas de una u otra manera, con más seriedad o rozando a veces la comedia, pero su consumo es realmente peligroso y adictivo para todos los públicos. Vuestra vida no es una película ni mucho menos una secuencia divertida, y los efectos del abuso de las drogas, en cambio, sí es una realidad, y siempre dolorosa.

 

Víctor González

No hay comentarios