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Vicente J. Benet firmaba en el año 2004 uno de los manuales predilectos para estudiantes, profesionales y aficionados al séptimo arte: La cultura del cine: Introducción a la historia y la estética del cine. Benet, quien ejerce de catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universitat Jaume I, es autor de numerosos libros en torno a la narración fílmica y la historia del cine universal, pero es quizá con este con el que consigue abordar sutilmente la delgada línea entre el ensayo teórico y la divulgación orientada al gran público.

Publicado hace ya doce años en Paidós, dentro de la colección Paidós Comunicación, la exposición pausada pero directa del autor ahonda en las pautas principales que definen el cine desde los orígenes hasta la década pasada. Y lo hace sin miedo a oxidarse, pues la inmensa mayoría de sus planteamientos continúan vigentes en la actualidad. Además, se afianza en el margen de la estética, con un rico vocabulario técnico (reforzado con un glosario de términos al final), sin olvidar cuestiones teóricas fundamentales, como el montaje o la descomposición en planos.

ACERCA DEL TIEMPO

Su capítulo de arranque, Un arte de nuestro tiempo, funciona como una auténtica máquina para viajar al pasado. Descompone los tiempos de forma que hace al lector capaz de comprender el fenómeno tecnológico que se desplegaba ante sus ojos. Porque esa es una de las ideas principales sobre las que incide el texto: el cine no nació como la máquina de generar emociones que actualmente es. No. Lo que los espectadores de finales del s. XIX únicamente perseguían era la experiencia audiovisual, no su contenido. Para comprender cómo hemos evolucionado desde la fascinación por la técnica hasta el análisis fílmico faltarán aún 320 páginas de pura historia del cine universal.

El tono utilizado por Benet, lejos de pretender adoctrinar, sí es divulgativo, fruto de la experiencia como docente del autor. Y para ello se sirve de reiteraciones que aparecen y vuelven a aparecer a lo largo del libro en constantes ocasiones. Se retrotrae sobre sus propias palabras o revisa recursos visuales ya empleados para comprender el valor holístico de la teoría del cine.

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CUESTIÓN DE 
GÉNEROS

Sin embargo, no tardará en sumergirse en un detallado (aunque de carácter introductorio) análisis por géneros y su evolución a lo largo de los más de cien años de historia. Y lo hace con una fuerte base contextual. Benet habla del oligopolio estadounidense y su afianzado sistema de estudios, del impacto de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, del bloqueo económico y del sistema de licencias concedidos por la Motion Picture Patents Company en exclusividad durante años, para después mencionar el desmantelamiento del monopolio norteamericano o la necesidad experimentada por la industria de adaptarse a una nueva situación: la llegada de la televisión. Los momentos políticos difíciles para los creativos estadounidenses vividos durante la caza de brujas quedan plasmados, mientras otras complejidades como el salto al cine sonoro o el auge del color tomaban forma desde hacía décadas para quedarse. Pero también aborda el cine experimental ruso, el neorrealismo italiano o el lirismo del cine japonés. Una amalgama de conceptos ordenados y dispuestos en su correcto devenir histórico desde el punto de vista del cine de ficción, el documental, la animación e incluso el cine experimental.

También hay tiempo para repasar la construcción de una auténtica industria cinematográfica capaz de salpicar a todos los territorios del planeta, y su contraataque más poderoso: la censura. Toda una primera parte que nos sirve para ponernos en antecedentes de los mecanismos esenciales del cine como un todo. Ya no solo ha dejado de ser el proyecto individual de un operario, sino el inmenso entramado que permite interconectar a cientos de profesionales hasta obtener el resultado fílmico final. Benet pasa de ese “todo” anterior al átomo en cuestión de capítulos.

Fotograma de Drácula de Bram Stoker, una de las cintas analizadas en el libro
Fotograma de Drácula de Bram Stoker, una de las cintas analizadas en el libro

¿CÓMO SE HACE UNA PELÍCULA?

La descomposición final de imagen y sonido, reforzando sus respectivas evoluciones, sobrevuela de la forma más discreta pero efectiva posible, de forma que, elementos como la puesta en escena, comparten protagonismo con las labores de montaje o las de producción. Porque La cultura del cine tampoco olvida en sus capítulos finales sintetizar de forma práctica esa pregunta universal que nos hacemos los no profesionales de la industria del cine: ¿Cómo se hace una película? La producción, el rodaje y la posproducción quedan desgranados hasta desembocar en un capítulo final, más próximo al trabajo académico. Benet propone, a modo de apéndice, los pasos clave para hacer un análisis fílmico. Nos anima, a través de un ejemplo universal como es la representación de Drácula en la historia del cine, a realizar un análisis formal y textual de la figura del monstruo.

De este modo, y tras el ya mencionado glosario y su pertinente bibliografía y autores citados, se completa este manual. Un texto que incide no tanto en los éxitos, sino en los fracasos y en cómo el cine ha sido capaz de reinventarse una y otra vez respondiendo únicamente al interés del público. Por eso, en sus páginas finales el autor sostiene que “la característica principal de este libro ha sido pensar la historia del cine como institución desde una perspectiva de crisis, es decir, intentando proponer una aproximación a su papel a lo largo del siglo XX no como un arte en constante evolución y maduración, sino atravesado por contradicciones que afloran en cada momento“. Precisamente por eso, porque el cine es belleza dentro del caos, un libro como este cobra sentido y nos lanza mil retos a los que hacer frente uno a uno. Como si este solo fuese el principio de algo grande.

Noelia Salcedo

 

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