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ameNi de Eva ni de Adán, escrita por Amélie Nothomb y publicada por Editorial Anagrama, sigue la historia de Amélie (efectivamente, la carga autobiográfica es muy fuerte), una joven que vuelve a sus raíces japonesas a sus veintiún años en 1989. Con vistas a retomar el japonés, comienza a dar clases de francés a jóvenes estudiantes tokiotas, intercambiando conocimientos. Así conoce a Rinri, un joven adinerado que le enseñará bastante más que el idioma.

Con una narrativa sencilla pero directa, la autora nos introduce en la ciudad de Tokio y en una relación intercultural donde el aprendizaje de Oriente y Occidente se nutren y crecen juntos, a la par que descubrimos, con la protagonista, todo tipo de tradiciones tokiotas.

Se presenta con una sorprende sencillez narrativa, directa, que se adentra en las experiencias o aventuras verdaderamente importantes que vive la protagonista en Japón. Todo gira en torno al descubrimiento personal de sus raíces, las tradiciones orientales, las diferencias culturales y la curiosidad de cualquier joven de veintiún años que está descubriendo qué es vivir.

A medida que avanza el libro, la narrativa va evolucionando hasta llegar a la más profunda de las reflexiones. Lo que comenzó como algo interesante o entretenido pasa a ser una experiencia personal que te identifica con los personajes sin apenas intentarlo. Es una constante crecida que termina con un final que, tratado de una forma tan personal y profunda,llega a emocionarnos.

ni de adan ni de eva el palomitronEs innegable que en la obra predomina la temática romántica, pero siempre abordada desde un realismo muy humano, huyendo del amor en su vertiente más trágica o romántica, en el que solo existe la pareja y todo gira alrededor de ella. Ni de Eva ni de Adán se centra más en las experiencias personales y en el aprendizaje en el amor, en el respeto y en cómo compartes por primera vez un nuevo episodio de tu vida. Si tuviésemos que determinar qué tipo de amor predomina en toda la narración, haríamos alusión primero al amor propio y a la búsqueda de la satisfacción personal antes que al amor entre los dos protagonistas.

Toda la historia gira en torno a Amélie. Expuesta desde un punto autobiográfico, es una joven apasionada con la vida y las experiencias espirituales personales. Seguimos su historia, sus sentimientos y emociones conforme avanza el libro. Su estilo cercano nos permite sentirnos como ella y reflexionar con sus palabras. Es el contrapunto entre el amor y la libertad personal. Mediante sus reflexiones, sus escapadas y su forma de sentirse a sí misma, Amélie acaba invitando al lector a participar de manera casi espontánea en un juego privado de autovaloraciones personales.

Otro personaje fundamental que se erige como protagonista es Rinri, el joven japonés que aparece en la vida de Amélie cuando esta pasa a ser su profesora particular. Rinri es un personaje que se presenta más frío y distante; en ocasiones se deja ver como si fuera transparente y, en otras, en cambio, su opacidad resulta indescifrable. Es pulcro, educado, cortés, adinerado… pero está más definido por la relación que entabla con Amélie, desde el más profundo respeto y admiración, que por sus circunstancias personales.

romanceLa relación se plantea desde una naturalidad tan profunda que es inevitable no sentirse identificado con algunas de las historias o episodios que viven. Siempre alejado del amor romántico, lo cual es de agradecer, la naturalidad es el pilar fundamental sobre el que se desarrolla su historia sentimental y la propia novela.

Chica conoce a chico en una modesta cafetería en Japón. Chica descubre a chico, chico descubre a chica. Un punto de partida tan habitual que esperas que evolucione como todas las historias de amor que estamos hartos de leer. Pero no. Ni de Eva ni de Adán es una increíble muestra de delicadeza, sentimentalismo, búsqueda de la libertad personal y buena literatura que en cada página nos demuestra por qué debemos seguir leyendo con entusiasmo.

El pasado abril se estrenó en España Romance en Tokio, un largometraje de Stefan Liberski, la adaptación del libro de Nothomb a la gran pantalla. ¿Nuestra recomendación? Leed primero el libro. Es tan delicioso que, como os quedaréis con ganas de más, después podréis disfrutar de la película.

Cristina Domínguez

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