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“Me gusta la expresión ‘posibilidades perdidas’. Nacer significa estar obligado a elegir una época, un lugar y una vida. Existir aquí, ahora, significa perder la posibilidad de ser otras innumerables personalidades potenciales”.

Hayao Miyazaki

Coincidiendo con el dosier especial dedicado a la obra del maestro del anime, y gracias a Dolmen Editorial, reseñamos El mundo invisible de Hayao Miyazaki, de Laura Montero Plaza. Una obra que indaga en las referencias y en las fuentes de inspiración del más celebre fundador del Studio Ghibli.

El mundo invisible de Hayao Miyazaki El Palomitrón

Laura Montero Plata es doctora en Historia del Cine, y es precisamente en su tesis doctoral donde nace el germen del libro que vamos a comentar, como ella misma explica en la introducción del volumen. Tras estudiar la historia del anime, pasó a analizar la filmografía de Hayao Miyazaki; esto fue posible gracias a la obtención de sendas becas (una de la Universidad Autónoma de Madrid y otra del Ministerio de Educación) que le permitieron dedicarse a este estudio tan exhaustivo. “La obra de Hayao Miyazaki está entretejida a partir de una serie de temáticas transversales y elementos recurrentes, que configuran su mundo cinematográfico a través de la repetición de modelos de personajes —y de la reiteración de sus rasgos psicológicos—, de la importancia de la literatura infantil a la hora de acometer la creación artística, de su gusto por la aviación, de su discurso sobre la preservación de la naturaleza, de su intención didáctica o de su consabida militancia política […]”.

Mononoke Miyazaki El Palomitrón

El libro se divide en cinco capítulos de extensión desigual. En la introducción, de la que ya hemos hablado en el párrafo anterior, además de ponernos en antecedentes, la autora habla de cómo se interesó por la obra del Miyazaki, la falta de estudios sobre su trabajo en nuestro idioma, a pesar de su fama y éxito, las dificultades de analizar el trabajo de un artista cuya cultura es tan distinta a la occidental… A continuación, pasamos al grueso del estudio: en el capítulo 1 se hace una aproximación a la historia del anime en general, desde sus orígenes hasta el estado de la cuestión hoy en día. En el capítulo 2 se examinan los referentes y los homenajes que plagan la obra de Miyazaki. En el capítulo 3 analiza la influencia y la reinterpretación del folclore japonés en las obras de Miyazaki. En el capítulo 4 se desgranan el modelo narrativo de las obras de Miyazaki, y en el último capítulo se exponen las autorreferencias del autor en sus obras. El libro termina con un epílogo/conclusión del estudio, un listado de toda la obra de Hayao Miyazaki y la bibliografía pormenorizada consultada por la autora.

Gracias a este libro, podemos acercarnos a la mente del prodigioso director, entender de dónde surgen sus ideas, narraciones y personajes, y comprender que el extenso universo que ha creado tiene una total coherencia cuando se estudia detenidamente. Sabremos del enorme bagaje cultural de Miyazaki, que tiene su origen en su infancia y juventud, cuando formó parte de un club de lectura infantil, y que se enriquece con sus visitas a museos de todo el mundo. Por no hablar de su relación con el mundo de la aviación (su familia tenía un taller aeronáutico), que se ha visto reflejada en casi todos sus trabajos (e incluso en su gran empresa, “Ghibli” tiene un doble significado, ya que es un viento del Sahara y, además, el nombre de un avión italiano de la Segunda Guerra Mundial). También entenderemos cómo influyeron la relación con su madre, sus fuertes convicciones políticas y sociales o su activismo ecologista en su personalidad artística.

Totoro Mundo Invisible El Palomitrón

La autora recorre todo el trabajo del tokiota, desde sus inicios “fallidos” en el manga a sus colaboraciones en los últimos guiones del Studio Ghibli o los cortos del museo homónimo. Y, gracias a su ingente trabajo de documentación, conocer multitud de referentes que aparecen en los metrajes de los trabajos de Miyazaki. Ofelia, de Millais; La gran ola de Kanagawa, de Hokusai; Las Metamorfosis, de Ovidio; La Sirenita, de Andersen; Robur el conquistador, de Julio Verne; el teatro tradicional japonés; Los siete samuráis, de Akira Kurosawa; o Rick, de Casablanca, son solo algunas de las miles de alusiones que recoge el autor en sus distintos proyectos, lo que nos hace reconocer su gran potencial para recoger todas ellas y transformarlas para crear sus propias obras que, a su vez, se han establecido en el imaginario de los espectadores de medio mundo.

Chihiro Mundo invisible El Palomitrón

Un libro magistralmente documentado, insistimos, que hará las delicias de los seguidores de Miyazaki, pero también de los interesados en el cine en general y en la animación en particular. Sí que debemos indicar que la profusión de datos, apuntes bibliográficos, etc., así como el uso de términos en japonés, siempre debidamente explicados por la autora, pueden hacer la lectura un poco ardua en algunos momentos, sobre todo si no se está habituado a este tipo de ensayos. Pero se nota que la autora se ha esforzado por hacer asequible al lector en general lo que entendemos que es solo un resumen de sus investigaciones. Y el libro está repleto de dibujos, fotogramas de distintas series y películas, carteles, pinturas, páginas de cómics… que ilustran y apoyan el discurso del texto y que lo convierten en un tomo bonito y didáctico. Un recurso imprescindible para los amantes del anime.

Rocío Alarcos

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