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Ha llovido mucho desde septiembre del 2013, cuando ‘FeLiNa’, último episodio de BREAKING BAD, llegó a la pequeña pantalla. El estreno de este capítulo ponía punto final a la obra maestra de VINCE GILLIGAN, cerrando una de las mejores series (la mejor para más de uno) de la historia. Entre aplausos del público y crítica por igual, la serie protagonizada por BRYAN CRANSTON (TRUMBO) y AARON PAUL (NEED FOR SPEED) cerraba el telón, dejando para la posteridad una lección sobre cómo debe ser una serie, desde su forma de captar audiencia hasta sus brillantes actuaciones, ya sea de los mencionados protagonistas o de los brillantes secundarios. Entre estos últimos estaba BOB ODENKIRK (NEBRASKA), quien interpretaba a un abogado de los barrios bajos, cuyo trabajo consistía en sacar de los entuertos más peculiares a todo tipo de fauna urbana. De hecho, fue considerado un personaje tan carismático y con tanto potencial que GILLIGAN, creador de la serie, volvió a ponerse el mono de trabajo para crear el spin-off BETTER CALL SAUL, esta vez junto a PETER GOULD.

 
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BETTER CALL SAUL es una precuela de BREAKING BAD que nos traslada de nuevo a Albuquerque, Nuevo México, para contarnos la historia Jimmy McGill, posteriormente conocido como Saul Goodman. En el transcurso de la serie, nos encontramos con muchas caras de viejos conocidos, siendo la más destacable la de Mike Ehrmantraut (JONATHAN BANKS), el socio de Saul Goodman encargado del trabajo sucio. Es de ilusos no aceptar que la sombra de BREAKING BAD es más que alargada, y también que cualquier retoño de la misma va a ser mirado y remirado con lupa. Pues bien: la serie vuelve a estar narrada de forma muy similar a su hermana mayor, con más toques de humor y puede que menos tensa. Aun así, han conseguido diferente oro de la misma mina, ya que el resultado vuelve a ser una genial serie, en la que la evolución de Jimmy ha sido el cimiento sobre el que se ha construido la temporada.

 

Better call… ¿Jimmy?

Jimmy McGill se presenta como un abogado perspicaz y apasionado por su trabajo, pero cuyo éxito laboral no pasa de defender a delincuentes y maleantes de las calles. En la serie hemos visto la transformación de un abogado capaz de no aceptar un soborno, muy distante del Saul que conocíamos, a uno que parece que va a empezar a plantearse su negocio de forma diferente. Por lo tanto, en la próxima temporada Jimmy comenzará a ser el abogado que conocíamos de BREAKING BAD.

 
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Mike, el abuelo entrañable

Una de las sorpresas más gratificantes de toda la temporada ha sido la profundidad que ha adquirido el personaje de Mike. Haciendo hincapié en su familia, la serie aborda su pasado y los motivos que le han llevado a ser quien es con un espectacular capítulo dedicado enteramente a él, que es, sin duda, uno de los mejores de la temporada. Asimismo, es muy curioso conocer el comienzo de su relación con Jimmy, y más si ya sabías de su sociedad desde BREAKING BAD. En esta segunda temporada, el espectador espera ver la consolidación definitiva de dicha sociedad.

 

Mike y Jimmy no están solos

Chuck McGill (MICHAEL MCKEAN), un renombrado abogado que ahora sufre un curioso trastorno mental, es el hermano de Jimmy, quien continuamente está preocupándose por su bienestar. El estado actual de Chuck le impide ejercer para el bufete en el que trabajaba, con el que Jimmy tendrá más de una diferencia palpable.

Destacable también el personaje de Kim Wexler (RHEA SEEHORN), vieja conocida de Jimmy y un apoyo mutuo continuo. El respeto personal y laboral de estos dos sujetos tiene muchísima importancia durante toda la temporada, aunque no se sabe qué papel adquirirá en el nuevo planteamiento que planea Jimmy para esta nueva temporada.

 

¿Otra cara conocida?

Tras el cameo de Tuco Salamanca (RAYMOND CRUZ) en los episodios iniciales de su primera temporada, ahora llega a nuestros oídos un rumor que, de ser verdad, haría vibrar a más de un fan: y es que, recientemente, el conocido actor de BREAKING BAD, AARON PAUL,  ha coqueteado con la posibilidad de hacer un cameo en la segunda temporada.

 
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Nada que envidiar a su predecesora

Dicen que las comparaciones son odiosas y, por eso mismo, ¿por qué comparar dos series con personalidad suficiente como para subsistir ambas por separado? Beben de la misma atmósfera, de los mismos giros de cámara y de la misma fuente de inspiración, por lo que es inevitable que una nos recuerde a la otra, pero los creadores han sabido coger la historia en el momento adecuado, regalando una primera temporada que hace que el resto de la serie prometa muchísimo y, sobre todo, han conseguido que podamos verla sin echar de menos la calidad de la serie madre y sin necesitar, en ningún momento, realizar esas innecesarias comparaciones. El humor toma más protagonismo y se respira menos ansiedad en cada escena, pero no por eso no rezuma calidad por los cuatro costados, tal y como ha quedado demostrado en la primera temporada, por lo que seguro que la segunda tampoco decepciona a nadie.

Como siempre, los más escépticos seguirán diciendo que no, que nunca llegará a ser BREAKING BAD. Y es verdad, BETTER CALL SAUL no es BREAKING BAD. Pero… ¡ni falta que hace!

 

 

 

Mikel Iturbe

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