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Ilustración creada por Alex Muñoz (@Alex_Spooky)

 

A veces nos cuesta reconocerlo, pero en España también sabemos hacer series. No hay que remontarse a un CURRO JIMÉNEZ o a un LOS CAMIONEROS para ello: GRAN HOTEL, CREMATORIO, MOTIVOS PERSONALES, HERMANOS o, en otros registros, CUÉNTAME, ÁGUILA ROJA, LOS MISTERIOS DE LAURA o EL FIN DE LA COMEDIA demuestran que, cuando nos lo proponemos, nuestra ficción puede alcanzar cotas muy altas.

La gran pega que se encuentran las productoras de series españolas es la contraprogramación. Amigo creador (desde el guionista al montador, pasando por el atrecista): da igual si tu producto es una loca comedia costumbrista o un drama decimonónico; cuando consigas estrenarla, estará abocada a una lucha sin cuartel contra otras series y programas, aunque tu público prefiera seguirla online a verla el día de su emisión. Y si tu serie no es la más vista, la desaparición o el destierro a la parrilla de madrugada serán sus destinos más probables.

A continuación os mostramos dos ejemplos de este buen hacer que se han visto obligados a competir: BAJO SOSPECHA y EL MINISTERIO DEL TIEMPO. Dos buenas producciones que están consiguiendo una sólida base de espectadores, y gran repercusión en redes sociales. El problema es que ambas compiten no sólo entre ellas sino con LA VOZ, el exitoso reality musical de Telecinco. El panorama no parece demasiado prometedor para las dos series, pero desde EL PALOMITRÓN apostamos por que, por una vez, la calidad y la originalidad se valoren por encima de las frías cifras de audiencia.

 

BAJO SOSPECHA

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BAJO SOSPECHA es la última apuesta de BAMBÚ PRODUCCIONES para la ficción española. Una serie de misterio con tintes de drama familiar que tiene a la audiencia elucubrando sobre los culpables semana tras semana. Todos tienen el secretismo en las venas y son sospechosos de algo, así que el juego de detectives está servido. Siempre ha sido difícil en las series patrias llevar una trama con un cierto grado de misterio e investigación (donde destaca la remarcable Motivos Personales) sin volverse una total mamarrachada, pero RAMÓN CAMPOS Y GEMA R. NEIRA pueden enorgullecerse de estar desarrollando correctamente sus tramas y sus posibles culpables en los capítulos que llevan de emisión. La historia de la desaparición de Ali (y ahora Nuria) se resolverá al finalizar los 8 episodios (Antena 3 decidió ajustar a 8 los 10 originales, añadiendo así más ritmo a la acción), pero éste no tiene por qué ser el final de BAJO SOSPECHA.

Sin embargo, pese a sus buenos números y que la serie se ha mantenido fuerte contra reprogramación y marea, la cadena aún no ha decidido concederle la renovación. La segunda temporada de la serie, de ver la luz, presentaría casos diferentes y totalmente nuevos (vamos, que se marcarían un bonito True Detective).

Mientras tanto, seguiremos disfrutando del drama y las mentiras de la familia Vega durante dos capítulos más. Y es que la serie tiene muchos puntos fuertes que merecen reconocimiento, y nos hemos animado a recogerlos para convencer a todo el que no la esté viendo de que merece la pena darle una oportunidad a los habitantes de Cienfuegos:

  • Banda sonora brillante que transporta al ambiente de thriller, a cargo de FEDERICO JUSID.
  • Tensión mantenida en todos los capítulos y una constante intriga en la que todos parecen culpables. Se puede pecar de repetitivo si todos los personajes tienen alguna motivación turbia, pero la serie los maneja bien y todos los secretos son bastante realistas.
  • Un ritmo que no decae y una trama que avanza sin miedo. Nada de relleno con historias de amor o travesuras de los niños (que son muy soportables, otra proeza en una serie patria). Va a lo que va y no nos da tregua.
  • Despliegue de actores veteranos -y caras familiares de Bambú- que son un lujazo de ver (VICENTE ROMERO, ALICIA BORRACHERO, LLUÍS HOMAR). También ha brindado a otros actores la oportunidad de desencasillarse consolidarse (YON GONZÁLEZ, MELANIE OLIVARES). Vale, también hay algún que otro patinazo (véase la pobre Siesa ROMERO), pero en general el reparto aprueba con nota.
  • Las pocas lagunas que tiene para ser una serie de misterio. Y española. Cada detalle o secreto en el que nos fijamos o nos hacen fijarnos tiene su razón de ser, y los giros de guión tienen sentido.
  • Paisajes que son un regalo para la vista y una factura técnica impecable (marca de la casa en Bambú) con DANI SOSA como Director de Fotografía.

 


 

EL MINISTERIO DEL TIEMPO

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Seamos serios, ¿cuándo fue la última vez que disfrutamos de una serie de ciencia ficción española? Los intentos han sido más o menos frecuentes, desde las tramas más locas de EL INTERNADO hasta ese Hombres Lobo vs. Guardias Civiles que era LUNA CALENDA, pasando por intentos más ortodoxos como ÁNGEL O DEMONIO y LOS PROTEGIDOS. Pero todos ellos, sin excepción, se basaban en un concepto que se tiene muy, muy en cuenta en la ficción nacional: El Modelo SERRANO (anteriormente conocido como Modelo MÉDICO DE FAMILIA). Pues bien, los hermanos PABLO y JAVIER OLIVARES consiguieron, después de quince años de lucha, levantar su proyecto más personal y anhelado: Sci Fi hispana, que escapa a las fórmulas convencionales de la producción nacional, y que (¡sorpresa!) es bien recibida por crítica y público. Todo eso es EL MINISTERIO DEL TIEMPO.

EL MINISTERIO DEL TIEMPO nos presenta una singular premisa: desde hace siglos, España es la única nación del mundo que dispone de una red de puertas temporales a través de las que se puede acceder a distintos momentos de la Historia, y los funcionarios del Ministerio, los encargados de velar por que nada ni nadie altere el curso de la misma. Julián (RODOLFO SANCHO), un valiente miembro del SAMUR de nuestra época, será reclutado para formar una patrulla del Tiempo que se encargue de las misiones más complicadas. Porque en España, siempre hay gente dispuesta a aprovechar la mínima oportunidad para hacerse rico…

La serie, que llegó ayer a su quinto episodio de los ocho que componen su primera temporada, está siendo un éxito, sí, pero más en las redes sociales que de cara a las audiencias. De hecho, hoy en día su continuidad está aún pendiente de los dichosos datos del audímetro.  ¿Habrá segunda temporada? El tiempo (pun intended) lo dirá. Para los que no os hayáis enganchado aún a las aventuras del equipo de Amelia Folch (AURA GARRIDO), aquí tenéis los que creemos que son sus puntos fuertes:

  • Premisa potente y que rompe con el esquema “Serrano” (tramas familiares de todas las edades).
  • Diseño de producción valiente y sin complejos: De la Flandes ocupada por los Tercios a la Madrid ocupada por los franceses, y todo en un capítulo. Sobresalientes también vestuario y ambientación en general.
  • Excelente nivel técnico. Los FX están utilizados con gusto y no son los protagonistas de la función. Enhorabuena a los chicos de USER T38 por su gran trabajo.
  • Guiones modernos cercanos al procedimental americano, con casos independientes que hacen avanzar los arcos de todos los protagonistas, y con diálogos actuales que evitan la sobreexplicación.
  • Y al hilo del punto anterior, los grandes momentos meta y referenciales que sus guiones nos están dando: alusiones a Curro Jiménez, crossover con Isabel, el Atleti, Terminator, Rosendo, Alatriste, Velázquez, los recortes… cada capítulo tiene pequeñas joyas en forma de gag.
  • Los aciertos de casting: el trío protagonista (AURA GARRIDO, NACHO FRESNEDA y un RODOLFO SANCHO que poco a poco le va cogiendo el truco al género) se ve arropado por un sólido elenco de habituales (JAIME BLANCH, JUAN GEA, FRANCESCA PIÑÓN, CAYETANA GUILLÉN-CUERVO, NATALIA MILLÁN) y una buena ración de cameos por episodio.

 

Dados estos argumentos, ¿con cuál nos quedamos? Con las dos. El deterioro en audiencia que supone para ambas series la guerra de cadenas no debería impactar a su público, ni afectar la opinión que se tiene de ellas en conjunto y por separado. Porque cuando estas dos grandes ficciones se enfrentan, el que verdaderamente pierde es el espectador. El futuro de las series españolas está en esta dirección, está en nuestro presente, y el crecimiento de la ficción va viento en popa a toda vela y es digno de reconocimiento.

Sí, es muy fácil criticar las series patrias y las tramas casposas, pero la ficción española cada vez hace más posible que también sea fácil levantarse y aplaudir el trabajo que se puede conseguir. Y nosotros no podríamos estar más orgullosos como espectadores de los dos buques insignia de la ficción española en la actualidad como son El Ministerio del Tiempo y Bajo Sospecha.

 

Paco Fernández

Isabel S. Samaniego

 

3 Comentarios

  1. Yo soy ministérico, y lo cierto es que comparto todo lo que aquí habéis destacado de la serie, sin embargo, he visto “bajo sospecha” y francamente, me parece que es un ejemplo más de producción española tópica y típica, que trata al espectador como un imbécil y que no alcanza a estar dirigida como otras ficciones europeas o justamente como el “Ministerio del tiempo”. Por si fuera poco, el elenco escogido es (como siempre en antena 3) un atajo de famosetes guapitos y musculosos, salvando dos o tres clásicos de la televisión patria.

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