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backtrack_posterSon numerosas las contradicciones y los gazapos de Backtrack, pero como en realidad es un thriller disfrutable, no nos gustaría presumir de buen ojo crítico, sino intentar invitaros a pasar un buen rato de suspense. Eso sí, la mayor traición de la película ha de ser advertida si se quiere disfrutar de este género: solo con leer las dos primeras líneas de la sinopsis oficial ya no existirá la intriga durante los primeros 25 minutos de la cinta.

La trama narra la historia de un psiquiatra y terapeuta (Adrien Brody) que está superando un trágico evento familiar. Y “hasta aquí puedo leer” (y deberíais leer) si no queréis arruinar el primer tercio de la película.

Adrien Brody es un estupendo actor con cierta irregularidad en la calidad de los guiones que escoge (o los que “le tocan”). Si el mejor recuerdo reciente que tenemos de él es El gran hotel Budapest, Backtrack es uno de los picos bajos de su trayectoria. Por lo tanto, le veremos en un rol correcto de protagonista de un filme de terror de manual: taciturno y atormentado, acentuando aún más su fruncido de ceño tan característico y atractivo.

Must credit when published Photo: Mark Rogers 2014

La película es una sucesión de los must de una película comercial de terror: 90 minutos de rigor (con su primer giro en el minuto 25) sostenidos por una música instrumental que nos avisa de cuándo tenemos que asustarnos, cuándo tenemos que reflexionar sobre el drama del protagonista y cuándo tenemos que alegrarnos por el momento ¡eureka! que pone fin a dicho drama. Reflejos en los espejos, sombras tras los cristales, niños y ancianos bastante creepy, susurros heladores, información reveladora en recortes de periódico antíguos… Backtrack lo tiene todo.

Ha sido injustamente acusada de utilizar la misma llave que El sexto sentido sin éxito; sin embargo, no es tan evidente esta relación. La incomodidad que sufren nuestros pobres espíritus del más allá cuando el culpable de su muerte no ha recibido un justo castigo es el más clásico tópico literario del género. Y quizá si Backtrack peca de algo es de excesivamente tópica y trillada y, precisamente por esta razón, es normal atisbar en ella diferentes elementos de las grandes películas de terror.

Backtrack-Adrien-Brody

Lo más interesante del filme es que todo esto ocurre en la forma, y no tanto en el contenido. Obviamente, los espíritus rencorosos no van a abandonar sus maneras tan complicadas de explicar las cosas. No van a enviar un burofax a la persona más cuerda de la familia de su asesino para asegurarse de que el mensaje ha sido recibido; se sienten más cómodos aterrorizando en la oscuridad al ser más vulnerable, confuso e indefenso del entorno. Por eso el guión es el de una película comercial de terror, un buen ejercicio de instituto; sin embargo, no es un guión tan previsible como anunciaban sus clichés iniciales. Se pueden rescatar contados sobresaltos (aunque los intentos sean muchos más); se pueden predecir reacciones de los personajes e incluso palabras textuales en los diálogos, pero, de algún modo, esta película tiene un transcurso y un cierre tímidamente originales, y es interesante comprobar cómo pasa de ser una de esas películas de terror-comedia a una leve experiencia de suspense, perfecta para desconectar.

Backtrack-film

El australiano Michael Petroni (guionista de la tercera entrega de Las crónicas de Narnia) nos muestra sus acercamientos al género del terror con un “suficiente” que no deja un mal sabor de boca para quedar atentos a sus futuros experimentos.

LO MEJOR:

  • Ciertos giros del guión y el cierre final de la historia.
  • Siempre es agradable ver a Adrien Brody.
  • Estéticamente es una película bien cuidada, gustos a parte.

LO PEOR:

  • Sucesión de clichés y tópicos.
  • Diálogos y roles de los personajes secundarios excesivamente previsibles.

Blanca Álvarez

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