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LA TUMBA DE BRUCE LEE. Crítica. Atlántida Film Fest. Cine y festivales en EL PALOMITRÓN.

 

Antes de adentrarme en temática o aciertos de esta obra, permítanme la licencia de mostrar mi mayor gratitud a CANÓDROMO ABANDONADO, a los participantes del crowdfunding con el que se levantó el proyecto y a FILMIN.COM, que con el festival ATLÁNTIDA FILM FEST me han dado la maravillosa e impagable oportunidad de deleitarme con una película que, al igual que el festival, es enorme y estrictamente necesaria. Si alguna vez se han preguntado si surgen producciones clasificables como underground en el estado español, aquí tienen la respuesta. Una gran bocanada de aire fresco dentro del panorama cinematográfico que, teniendo más de una debilidad, consigue ser agresivamente cautivadora.

Lorena (LORENA IGLESIAS) vende globos y artículos infantiles en una parada de un centro comercial de Madrid. Su novio, Julián (JULIÁN GÉNISSON), es un chico completamente obsesionada por Bruce Lee y toda la filosofía que se pueda generar a su alrededor. Sus vidas cambiarán cuando hagan un psicodélico viaje a Seattle; ella para acudir a un curso de lenguaje corporal que acaba siendo un timo y él para ver la tumba de su ídolo. Ambos se toparán con Claude (AARON RUX), un misterioso y pintoresco personaje que les hará de “guía espiritual” durante un viaje lleno de inseguridades y con una lógica casi daliniana.

 

LA TUMBA DE BRUCE LEE. Crítica. Atlántida Film Fest. Cine y festivales en EL PALOMITRÓN.

 

Cuando se habla de la temática se suele abusar del término “inclasificable”, pero a menudo sin precisión; para LA TUMBA DE BRUCE LEE es la definición perfecta. Con altibajos de tensión, comedia y surrealismo, solo la podemos relacionar con otras películas que han destacado por lo inquietante de su naturaleza. SYNECDOCHE, NEW YORK o EXTRAÑAS COINCIDENCIAS son de las pocas que entrarían en su grupo; CHARLIE KAUFMAN (guionista de CÓMO SER JOHN MALKOVICH o ¡OLVÍDATE DE MÍ!) y el de moda DAVID O. RUSSELL (director de EL LADO BUENO DE LAS COSAS o LA GRAN ESTAFA AMERICANA ), son los directores respectivamente. No es de extrañar el potencial que hay detrás de estos nombres, pues la empresa que supone levantar una historia así es ardua. Tampoco debe sorprender que ninguna de estas dos películas tuviera una gran repercusión mediática en nuestro país.

 

LA TUMBA DE BRUCE LEE. Crítica. Atlántida Film Fest. Cine y festivales en EL PALOMITRÓN.

 

El guión se desenvuelve con gracia y la estética (dirección, fotografía y arte) ayuda a aumentar la sensación de extrañeza y locura; por su lado, el acting aparece de una forma más irregular y menos cuidada (la interpretación y el papel de Claude luce demasiado por encima de los demás). El ambiente incómodo está tan conseguido que cuando intervienen los elementos de humor absurdo, al más puro estilo AMANECE QUE NO ES POCO (las escenas de las gallinas picoteando billetes o la historia de la torre de enanos son deliciosas), la reacción del espectador se asemeja más a la incredulidad que a la carcajada extrema. Con una música muy integrada, se hecha de menos un mayor trabajo de sonido que en ocasiones desmerece las rebosantes virtudes del film. Codirigida por los tres protagonistas (formando el prometedor grupo CANÓDROMO ABANDONADO), parece mentira que sea su primera intromisión en el mundo del largometraje. Con esta muestra inequívoca de que queda algo de salud en nuestro cine, se les augura (a creación y creadores) un brillante futuro.

 

 

 

LO MEJOR:

  • El guión obsesivo y surrealista.
  • La propuesta en sí misma: fresca y rompedora.

LO PEOR:

  • Una actuación con demasiados recaídas.
  • Que cueste tanto que películas así lleguen al común de los mortales.

 

 

Adrià Naranjo

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