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Películas como Love Actually o Una cuestión de tiempo fascinan a los amantes del cine romántico. El genio de Richard Curtis sabe cómo maravillar a los seguidores de comedias románticas y cómo traer a su terreno a los no tan asiduos a este género. Lamentablemente, no ocurre lo mismo con Antes de ti, ópera prima de Thea Sharrock basada en la novela homónima de Jojo Moyes, que solo maravillará a los amantes de las comedias románticas lacrimógenas.

Sábanas blancas. Piso de lujo. Chico perfecto y su novia de ensueño. Así es como empieza la cinta y así es la vida del protagonista, Will Traynor (Sam Claflin), minutos antes del fatídico accidente que provocará su tetraplejia y su particular descenso a los infiernos. Se agradece esta introducción tan breve que refleja a la perfección la vida cómoda de Will. Esto se completa en momentos de la película con informaciones adicionales a través de un vídeo en su (por supuesto) Mac o a través de fotos. A continuación aparece Lou Clarke (Emilia Clarke), presentada como camarera en una pequeña cafetería de un pueblo de la campiña inglesa. A los pocos minutos de metraje, la despiden por el cierre del local, y se ve precipitada a buscar un nuevo empleo que le permita a ella y a su familia llegar a fin de mes. Una buena introducción de ambos personajes que refleja lo esencial de su existencia. Esto promete.

A partir de aquí, Antes de ti parece ir en aumento, y podría llegar a ser, incluso, esa nueva Una cuestión de tiempo, con esa comicidad británica tan eficaz y ese romanticismo elegante que se ha ido perdiendo en los últimos tiempos en la historia del cine. Sí, es posible contar una historia de amor sin que al espectador le suba el azúcar. Y en esta película se conservan los niveles de edulcorantes hasta que llega la segunda parte, aunque una gran parte del público, los más románticos, la disfrutarán con creces. El espectador gozará con aquellos momentos en los que Lou hace todo lo posible para agradar a Will. Se respira comedia romántica eficaz y notable. Sin embargo, una vez lograda dicha aceptación por parte del protagonista, la película empieza a perder ese aire british style para derivar en un producto no tan notable made in America. A pesar de esta “caída”, vuelve a subir como si de una montaña rusa se tratase gracias al desenlace en el que todos, absolutamente todos, llorarán o sentirán un nudo en la garganta. Un buen final demasiado edulcorado para algunos, o incluso “cursi” para otros, pero realmente es un final eficaz y, sobre todo, acorde con la intención del filme. Además, enamorará a las generaciones más jóvenes.

Una de las claves del género reside tradicionalmente en la química de los dos protagonistas, con los que el público debe conectar para poder emprender el viaje que nos ofrece la directora. Y en este caso hay química y magia entre Will y Lou. Sam Claflin (Los juegos del hambre, Love, Rosie) interpreta a su personaje de manera correcta, aunque no lo suficiente como para que sea recordado por este papel. Emilia Clarke (Juego de tronos, Dom Hemingway) encandila en la primera parte al espectador gracias a su talento para transmitir ingenuidad, ternura y, sobre todo, pasión ante la vida. Gracias a su mirada y a su sonrisa se puede predecir que ella elevará esta película de categoría, de esas películas que la gente irá recomendando, pasando a ser de obligatorio visionado dentro de su género. Una pena que la interpretación de Clarke se pierda por el camino. A partir del momento en el que ella quiere demostrarle a Will que vale la pena vivir, el personaje de Lou se convierte en un “cansancio visual” debido a la exageración de sus sonrisas y de sus ganas de vivir, que desembocan en ocasiones en el ridículo.

Muchos recordarán la brillante e inolvidable Intocable (de la os hablamos en su momento en nuestro especial sobre la discapacidad en el cine) y será inevitable compararla con Antes de ti, quedando para muchos esta última como un fallido intento al rodar una película acerca de una persona con tetraplejia. No hay que equivocarse: la intención y el público son distintos. Antes de ti funciona y es eficaz. Entretiene, emociona y desprende simpatía y risas durante sus casi dos horas de metraje. Eso sí, no hay que exigirle las mismas emociones ni interpretaciones que a Intocable. Juegan en distintas ligas y cada una funciona bien en la suya.

LO MEJOR:

  • La química entre Will y Lou.
  • Ciertos momentos cómicos.
  • El final.

LO PEOR:

  • La sonrisa histriónica de Emilia Clarke.

Gabriela Rubio

Reseña Panorama
Nuestra valoración
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Abogada defensora de las causas perdidas que nunca ha dejado de soñar. El cine ha sido mi fiel compañero desde que tengo uso de razón, así que toca devolverle todo lo que me ha dado durante todos estos años. Ya no vale ser mera espectadora desde la butaca, ha llegado el momento de actuar, de ir más allá. Ya era hora, ¿no? Luces, cámara y acción.

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