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JAMES DEMONACO vuelve a ponerse detrás de las cámaras para ofrecernos la segunda parte de su exitosa y taquillera THE PURGE: LA NOCHE DE LAS BESTIAS, justo casi un año después de que esta cinta rompiese moldes en EEUU el verano pasado (costó unos 3 millones de dólares, logrando recaudar en pantalla la friolera de 89 millones). En esta ocasión, sigue contando con los ingredientes básicos ya exhibidos en la primera entrega: violencia a raudales y sin escrúpulos durante las doce agónicas horas que dura la anarquía ofrecida anualmente por el gobierno.

La situación de partida es muy similar a su predecesora: nos introducen en un futuro distópico en el que los asesinatos, la pobreza y el paro se encuentran en mínimos históricos, y todo debido a una nueva ley implantada por el nuevo Gobierno de los Estado Unidos, los denominados Nuevos Padres Fundadores, por la cuál durante una noche al año todos los ciudadanos que lo deseen, pueden cometer cualquier crimen, incluido el asesinato, sin que se les castigue por ello. De esta manera, estos ciudadanos ejercen su “derecho” a liberar a la bestia interior y así purificarse, manteniéndose un equilibrio en la sociedad. Como resultado a esto, se erradica durante esas horas a todo tipo de asesinos, delincuentes y la gente más marginal de la población. Los colectivos más pobres se encuentran en grave peligro debido a que, o bien viven en las calles o no tienen suficiente dinero para mantenerse seguros en esta fatídica noche. De este modo, lo que podría ser una simple película de acción algo gore, pasa a convertirse, además, en una dura crítica social. 

 

THE PURGE: ANARCHY. Crítica. Cine y estrenos en El Palomitrón.

 

Mientras que en la primera entrega JAMES DEMONACO nos contaba cómo se sobrevivía a esta oscura noche dentro de un hogar, en ANARCHY: LA NOCHE DE LAS BESTIAS nos muestra la perspectiva desde otra óptica: la de cómo sobrevivir en la calle a esas hordas de asesinos, delincuentes, sádicos o simplemente vengadores que navegan por las vías de las urbes con sed de sangre. Para ello cuenta con un reparto coral liderado por Leo, un sargento consternado por una venganza personal, interpretado por FRANK GRILLO (PRISON BREAK), que se tendrá que posicionar como protector del grupo para intentar salir ilesos de las calles atestadas de criminales que participan en la purga, evitando entre otros a una inquietante banda callejera de enmascarados que les persigue incesantemente, y a un grupo de paramilitares con una misteriosa misión.

El director logra volver a introducirnos en esta quimérica visión del futuro con gran habilidad, realizando a la perfección su fin: construir una película de acción con ciertos sobresaltos, algunos bastante previsibles pero que logran el  propósito perseguido. Gran parte del éxito radica en la música, a cargo de NATHAN WHITEHEAD (TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON), que consigue con su inquietante partitura mantener la tensión toda la película. También es destacable la puesta en escena, muy superior a la primera parte, con algunos efectos especiales muy bien llevados. Todo ello regido del director de fotografía JACQUES JOUFFRET (EL FUEGO DE LA VENGANZA o la saga TRANSFORMERS).

 

THE PURGE: ANARCHY. Crítica. Cine y estrenos en El Palomitrón.

 

En cuanto al cuadro interpretativo, encabezado por un eficaz  aunque insuficiente FRANK GRILLO, no logra destacar nadie especialmente. En el reparto coral, podemos distinguir varias caras conocidas, sobre todo en el terreno televisivo, tales como CARMEN EJOGO (SALLY HEMINGS: UN ESCÁNDALO AMERICANO), KIELE SÁNCHEZ (NIKKI FERNÁNDEZ en LOST), o ZACH GILFORD (FRIDAY NIGHT LIGHTS). Si acaso, el más relevante es el revolucionario predicador interpretado por MICHAEL K. WILLIAMS (THE WIRE) que, pese a aparecer en pocas secuencias en la película, cuando lo hace, denota su calidad sobre los demás intérpretes.

Sin embargo, la cierta predisposición a forjarse como una crítica social no termina de cuajar del todo, no consiguiendo que olvidemos en ningún momento que nos encontramos ante una típica película de serie B. Aún con eso, estamos ante una versión bastante mejorada de su predecesora,  hallándonos con una sucesión de sustos e imprevistos envueltos en una historia de acción truculenta, que harán las delicias de los acérrimos a este tipo de cintas.

 

 

LO MEJOR:

  • Es una clara versión mejorada de su predecesora, debido en parte a su aumento de presupuesto y en parte a que la visión con que cuenta esta vez la purga anual es más efectiva y tiene más recursos que la anterior.
  • La música, a cargo de NATHAN WHITEHEAD, que nos logra introducirnos continuamente en la historia, proporcionándonos momentos de expectación y sobresaltos.
  • MICHAEL J. WILLIAMS, como predicador revolucionario dispuesto a cambiar el actual sistema por el que se rige la purga. Aparece poco en la cinta, pero cuando aparece, acapara toda la atención.

 

LO PEOR:

  • Muchos de los sustos a los que recurre DEMONACO pueden resultar muy previsibles  y demasiado recurrentes para el espectador que suela ver este tipo de películas.
  • El intento fallido de crítica social, que se queda ahí, en intento. No termina de ser más que otra película de acción con toques gore.

 

 

Sonsoles caro

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