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jackg

 

Apenas una semana antes de que comenzara en Barcelona la primera edición del Americana Film Fest conocimos la muerte del genial actor PHILIP SEYMUR HOFFMAN. En el marco de este festival de cine independiente norteamericano no se le pudo rendir mejor homenaje que proyectar la única película que nos dejó como director: JACK GOES BOATING. El tributo fue doblemente sentido ya que una de las personas de la organización había sido la ayudante de dirección de la película y fue la encargada de presentar el filme y hablarnos del lado más humano del actor.

JACK GOES BOATING es una adaptación de la obra de teatro (del mismo nombre) escrita por ROBERT GLAUDINI, que el mismo HOFFMAN interpretó en Broadway con los actores con los que también ha contado para la versión cinematográfica.

En el filme, HOFFMAN interpreta a Jack, un conductor de limusinas tremendamente tímido que siente predilección por la marihuana y el reggae (porque le hacen sentirse feliz) al que su mejor amigo le organiza una cita con Connie (AMY RYAN), quien también tiene problemas para relacionarse. A medida que la película avanza vemos como Jack y Connie se van despojando de sus limitaciones para poder estar el uno con el otro, a la vez que el matrimonio de Clyde (JOHN ORTIZ) y Lucy (DAPHNE RUBIN-VEGA), los amigos que los han juntado, empieza a desmoronarse porque él es incapaz de superar un bache del pasado.

 

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Se nota que el guión proviene de una obra de teatro porque estamos ante una película de personajes, cosa que además le viene como anillo al dedo a su director-protagonista. Además vemos que hay pocas localizaciones, centrando la trama en el apartamento de Clyde y Lucy o en el minipiso de Connie. Una de las cosas que más me gustaría destacar es la delicadeza de PHILIP SEYMUR HOFFMAN a la hora de recrear en la pantalla el mundo interior de Jack, que se visualiza realizando acciones que más adelante conseguirá llevar a cabo.

JACK GOES BOATING habla de la superación personal, de la aceptación de uno mismo y de los demás. Vemos cómo por un lado Jack y Connie van avanzando y se van quitando corazas a la vez que Clyde pone el contrapunto al no saber superar sus propios problemas. Es gracioso porque precisamente es el matrimonio que se acaba derrumbando el que al principio de la película siente lástima por sus amigos y decide montarles una cita a ciegas. Aún así nos encontramos ante una película positiva que te hace salir del cine con la sensación de que con tesón y un poco de ayuda por parte de la gente que te rodea, se puede hacer cualquier cosa. Es además una muy buena comedia, tan graciosa como tierna.

¿Y qué decir de la interpretación de los actores? Está claro que HOFFMAN se siente como pez en el agua al tener total libertad para dibujar el peapel que le da la gana. Tanto él como AMY RYAN (THE WIRE, THE OFFICE) rebajan la intensidad de unos personajes teatrales y los adaptan a la perfección para el cine, mostrándonos a unas personas muy características pero muy naturales y creíbles. En ocasiones HOFFMAN juega al límite de la sobreactuación, como le ha gustado hacer tantas veces durante su carrera, y vuelve a salir airoso de este flirteo. Podemos decir que este Jack es uno de sus mejores personajes… o es que simplemente todo lo que hacía era genial. (Pido disculpas porque no puedo ser imparcial con este actor, pero es que intento buscarle pegas y le encuentro pocas).

 

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Otro aspecto que nos llama la atención de la película es que nos muestra a los verdaderos habitantes de Nueva York: las personas de clase trabajadora que normalmente no suelen salir retratadas en las películas convencionales, en las que parece que todo el que pasea por Manhattan es un pijo o un millonario. Vemos a seres humanos con problemas reales, con vicisitudes laborales y emocionales, y eso la verdad es de agradecer porque se carga los tópicos de un plumazo.

En definitiva diremos que el genial actor en su única experiencia tras las cámaras nos dejó una película sencilla, sin grandes alardes, con unas interpretaciones muy por encima de la media y sin pretensiones; cosa que encuentro todo un acierto al ser su primera película e interpretarla al mismo tiempo. Para los amantes del cine independiente norteamericano y de las películas que se acaban convirtiendo en una masterclass de interpretación.

 

 

LO MEJOR:

  • Como es de suponer, las grandes interpretaciones de la película.
  • El gusto con el que HOFFMAN muestra el mundo interior de su personaje.

LO PEOR:

  • Que sea su única película como director.
  • Que no se haya ditribuído aquí ni si quiera en DVD.

 

Hugo Camacho

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