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El Palomitrón

Aprovechando que el Pisuerga no pasa por Uganda o, más bien, que esta semana se estrena 7 días en Entebbe, repasamos 7 de los mejores títulos sobre secuestros. En el año 1976, un avión de la compañía Air France que había salido de Israel fue secuestrado durante una escala en Atenas. Los autores, dos activistas palestinos y dos miembros de la extrema izquierda alemana, llevaron la nave hasta Entebbe, en Uganda. Allí, el dictador había negociado con ellos poder tomar la terminal antigua del aeropuerto y ponerse a negociar con el gobierno israelí. 7 días de espera, 7 días de tensión que cuenta José Padilha (creador de Narcos) en su nueva película.

El secuestro, uno de los más espectaculares por tenso y terrible de la historia de la aviación, ha sido contado en anteriores ocasiones. En apenas dos años (1976 y 1977) se estrenaron tres largometrajes que recreaban la crisis de rehenes: el telefilme Victoria en Entebbe (con Anthony HopkinsBurt LancasterElizabeth Taylor, Richard Dreyfuss y Kirk Douglas); Brigada antisecuestro, dirigida por Irvin Kershner (El imperio contraataca), y Operation Thunderbolt (nominada a Mejor Película extranjera en los Oscar). El formato documental tampoco le ha dado la espalda al episodio, siendo digno de mención Live or Die in Entebbe, un documental estrenado en 2012 que ofrecía la enésima vuelta de tuerca y contaba la historia desde la perspectiva palestina.

Abróchense los cinturones y recuerden que en este vuelo de aerolíneas El Palomitrón está permitido beber, fumar y, sobre todo, hincharse a ver todas las películas de la lista. ¡Despegamos!

Delta Force (Menahem Golan, 1986)

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Las cosas claras: nos pierde Chuck Norris repartiendo a diestro y siniestro. En esta película, que conjuga lo mejor de la libertad creativa de los ochenta y lo peor (su despreocupación absoluta por lo políticamente correcto), el equipo de Chuck se servía de él mismo y de Lee Marvin para liberar un avión secuestrado en una película que se basaba precisamente en el episodio la misión de rescate de Entebbe. Lejos del cuidado estético que podemos apreciar en la nueva película de José Padilha, aquí la burocracia saltaba por los aires como las patadas de Norris. La Cannon en todo su esplendor y una película de esas pasivas, que bien encontradas en una tarde televisiva veríamos una y mil veces. Con sus dos secuelas, por supuesto.

La jungla 2: Alerta roja (Renny Harlin, 1990)

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John McClane. El sitio equivocado, el momento equivocado. Vaya. Yippee-Ki-Yay, hijo de p***. La segunda película de la saga que encumbró a Bruce Willis como un nuevo héroe de acción no podía faltar. Los terroristas que, por si no la habéis visto, no diremos quiénes son y cuáles son sus motivaciones, toman uno de los aeropuertos de Washington, avión repleto incluido. Como curiosidad cabe señalar que fue una de las primeras películas en recibir la calificación R (mayores de edad) y convertirse en un gran taquillazo. Hola, Deadpool, de nada.

Decisión crítica (Stuart Baird, 1996)

El Palomitrón

La primera gran película de acción de Steven Seagal… o una de las grandes estafas del cine moderno (aunque el actor era reclamo de cartel, su muerte se produce en los primeros compases de la cinta), que dejó a un siempre efectivo Kurt Russell con la carga de la trama a sus espaldas. El argumento, por simple, no dejaba de ser un vaivén de emociones: un grupo de terroristas (¡sorpresa!) secuestra un avión y los encargados de evitar la catástrofe son un comando del ejército y un experto en sistemas informáticos. Una película que tenía que estar en la lista por su falta de pretensiones artísticas: aquí habían venido a jugar.

Con Air (Simon West, 1997)

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Nicolas Cage, un montón de presos fugados y la película que mejor define el blockbuster de acción de los noventa, con el permiso de Cara a cara La roca (y en todas estaba el sobri de Coppola). Aquí el secuestro tiene una vuelta de tuerca más, un policía se ve envuelto en un motín aéreo. A partir de ahí, el director Simon West pone todo de su parte para entregarnos una película tan disfrutable como despreocupada. Su entrada en la lista bien podría justificarse por los planos de Las Vegas o las actuaciones de John Malkovich y Steve Buscemi. Pero no engañemos a nadie: la melena de Nic Cage marcará para siempre una época. Convictos en el aire, siempre dispuestos a un revisionado más.

Air Force One (Wolfgang Petersen, 1997)

El Palomitrón

La foto con la que ilustramos la entrada lo dice todo. Un duelo interpretativo entre Harrison Ford y Gary Oldman antes de que el 11S lo cambiara todo. Votado como el segundo mejor presidente de la historia del cine (solo por detrás de Bill Pullman y su discurso en Independence Day), el que fuera Indiana Jones se ve inmerso en el secuestro de la nave más importante del ejército norteamericano. Se estrenó el mismo año que Con Air y en la película Glenn Close ya interpretaba a una vicepresidenta rubia e implacable… Ahí lo dejamos.

United 93 (Paul Greengrass, 2006)

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Probablemente la mejor película sobre los trágicos hechos ocurridos el 11 de septiembre de 2001 no sea sobre el derrumbe de las torres gemelas. Paul Greengrass firmó en 2006 una de sus mejores películas y lo hizo tomando como referencia el secuestro del vuelo UAFL93, que tenía como destino la Casa Blanca y que se estrelló finalmente en una granja de Pensilvania. Protagonizada casi al completo por desconocidos, United 93 consigue transmitir toda la tensión y desesperación de los pasajeros ante un trágico futuro. No será la última vez que veamos a Greengrass recreando secuestros, experto en la temática por tierra, mar o aire.

Non-Stop (Sin escalas) (Jaume Collet-Serra, 2014)

El Palomitrón

Liam Neeson, que de esto de secuestros sabe un rato, se puso a las órdenes (de nuevo) del catalán Jaume Collet-Serra y se rodeó de una de las mejores actrices del planeta cine, Julianne Moore, y una de esas promesas cumplidas como por ese entonces era Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud). Premisa cortita, y al pie, 150 millones de dólares o un pasajero morirá cada 20 minutos. A partir de ahí un poquito menos de dos horas de lo mejor que el género del thriller de secuestros nos ha brindado en los últimos años.

La última película de José Padilha, 7 días en Entebbe, es solo el más reciente estreno en este subgénero de los secuestros. Y más concretamente, el de secuestros de aviones, pero no será ni mucho menos el último. En el cielo nadie puede oír tus gritos y, peor aún, nadie puede salir a fumarse un cigarro para disipar la tensión.

 

Matías G. Rebolledo

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