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El 19 de abril llega a Netflix su nueva producción propia The Alienist, con Dakota Fanning, Daniel Brühl y Luke Evans (casi nada) encabezando el casting. La serie narra las aventuras del reportero John Moore (Evans) y el Dr. Laszlo Kreizler (Brühl) durante su investigación de un asesino en serie en el Nueva York de finales del S. XIX.

Con el estreno de este thriller de época recuperamos cinco series que en los últimos años nos han adentrado en el mundo de los asesinatos. Temática y tono, cinematografía y época, en este viaje presentamos cinco títulos muy diferentes para ir calmando la sed de sangre.

TRUE DETECTIVE (2014)

La serie de Nic Pizzolatto (The Killing) iluminó 2014 brindando al espectador una joya de 8 episodios donde Matthew McConaughey y Woody Harrelson deslumbraron en la piel de los agentes Rust Cohle y Marty Velcoro, respectivamente. Y sí, hablamos únicamente de la primera temporada de la serie.

Bien sea porque nos gustan los personajes con psicologías complejas o porque disfrutamos de la América profunda más oscura y peligrosa, True Detective cautivó a crítica y público (así lo demostraron sus nominaciones a los Globos de Oro y los Emmy). Porque han pasado cuatro años ya, pero aún recordamos el plano secuencia de la redada de drogas, mucho antes de emocionarnos con maravillas como la del famoso episodio de Mr. Robot o con el de la segunda temporada de Narcos.

True Detective fue una de las series que comenzó la tendencia de aplicar una fotografía más cuidada y cinematográfica a las producciones televisivas, y HBO ha sido una de las pioneras en este campo, con series como Los Soprano o Juego de tronos.

Lo que encontramos en la ficción es un largometraje dividido en ocho partes donde el ambiente sureño se siente y se vive, donde la construcción de los personajes es impecable y el desarrollo de la trama respira y evoluciona con naturalidad. Porque no solo nos cautivó visualmente: la historia nos invita a perseguir junto a los agentes a un asesino en serie que disfruta con rituales donde los cuerpos de las mujeres que mata son casi obras de arte.

ALIAS GRACE (2017)

Alias Grace (Mary Harron) no es precisamente una historia de asesinos en serie, pero sí narra un asesinato. De hecho, es un grandísimo ejemplo para analizar el perfil psicológico de una mujer, Grace Marks (Sarah Gadon), en el S.XIX que asegura no ser una asesina y cuya sociopatía termina cautivando a su psicólogo, el Dr. Simon Jordan (Edward Holcroft).

Alias Grace - El Palomitrón

La miniserie de seis episodios es una delicia para cualquier fan de la época victoriana, no solo por el cromatismo característico de la fotografía, sino por la elección de vestuario y peluquería, así como la ambientación general de los diferentes espacios que recorre la protagonista.

La presencia femenina en el equipo es más que evidente por cómo se trata el personaje de Grace, porque Mary Harron (American Psycho) no es la única mujer al frente de la producción propia de Netflix. Además de basarse en la novela homónima de Margaret Atwood (El cuento de la criada), escrita en 1996, la adaptación a la pequeña pantalla corre a cargo de Sarah Polley (Lejos de ella).

MINDHUNTER (2017)

Saltamos de nuevo en el tiempo para llegar a Quantico, Virginia, a finales de la década de 1970. Mindhunter (Joe Penhall) es un recorrido de los primeros pasos en psicología criminal que dio el FBI gracias a los agentes Holden Ford y Bill Tench, encarnados por Jonathan Groff y Holt McCallany, respectivamente.

La propuesta de Mindhunter es muy interesante. En primer lugar, porque cuenta con David Fincher detrás de las cámaras (y se nota). En segundo lugar, porque la construcción de sus personajes es tan redonda que su evolución se convierte en otro de los motivos de visionado obligatorio.

A pesar de hablar de agentes del FBI, como ocurre también con True Detective, la serie se centra en un plano más personal, donde la psicología gana un especial protagonismo. Con una fotografía sublime y un desarrollo detallado de la trama, los 10 episodios te sumergen en un universo propio donde la mente se convierte en un arma poderosa.

THE END OF THE F***ING WORLD (2017)

A pesar de haber hablado de ficciones donde los asesinos en serie son los protagonistas, no podemos olvidar que en The End of the F***ing World (Jonathan Entwistle, Lucy Tcherniak) la trama se desenvuelve gracias a un asesinato y, guste o no, se convierte en una serie de asesinos.

El planteamiento es de una road movie donde los protagonistas, Alyssa (Jessica Barden) y James (Alex Lawther), pasan de ser adolescentes inconformistas a convertirse en asesinos buscados por la policía. Todo ello con 17 años y ropa bastante hortera.

Si bien es verdad que tiene un tono totalmente diferente al de las ya mencionadas, no deja de ser una serie donde un asesinato es el detonante de la trama principal. Sarcástica, desenfada y muy moderna, así se define esta breve pero intensa obra de ocho episodios. Una historia diferente que no deja de hablar de la psicología de un asesino, pero a su manera.

AMERICAN CRIME STORY: EL ASESINATO DE GIANNI VERSACE (2018)

American Crime Story, como su nombre indica, es una serie que narra los mayores asesinatos y asesinos en la historia norteamericana. Su segunda temporada, El asesinato de Gianni Versace, recién llegada al catálogo de Netflix (ya emitida por Antena3 y FX) es otra de esas historias que los fanáticos de los asesinos disfrutarán.

Con Ryan Murphy y Brad Falchuk (creadores de American Horror Story) al frente de una amplísima producción sabíamos que la serie no decepcionaría. Con un casting de lo más internacional esta segunda temporada ha revolucionado a crítica y público con una apuesta visual digna de disfrutar.

Una historia que se adentra en la psicología de Andrew Cunanan (Darren Criss), un personaje complejo convertido en asesino en serie cuya ambición le llevó demasiado lejos. Le acompañan Penélope Cruz en la piel de Donatella Versace, Ricky Martin como Antonio D’Amico y Edgar Ramirez como Gianni Versace. Porque todos sabemos cómo acabó la historia, pero lo interesante es cómo se cuenta.

Las series sobre asesinos y asesinatos están a la orden del día. Con este pequeño recopilatorio mostramos que el enfoque a la hora de hablar de un crimen es muy amplio, y puede funcionar en clave de drama, de comedia o de thriller; solo hay que saber contarlo. Series tan dispares conforman un género que está trayendo (y traerá) muchas alegrías a la pequeña pantalla.

Cristina Domínguez

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